A escasas jornadas de que concluya la administración de Gabriel Boric, el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, analizó el cierre de un periodo histórico para su colectividad. Por primera vez en décadas, el PC integró el núcleo del Poder Ejecutivo, gestionando carteras estratégicas y subsecretarías en una alianza que tensionó y, a la vez, consolidó su capacidad de gobernanza. Carmona destacó que, si bien mantienen un profundo sentido de pertenencia con el proyecto saliente, el partido entrará en una fase de introspección para evaluar el cumplimiento de sus objetivos programáticos y la convivencia interna con las fuerzas de la centroizquierda.

De cara al gobierno de José Antonio Kast, el timonel comunista descartó de plano la narrativa de “gobierno de emergencia” impulsada por el sector entrante, calificándola como una estrategia publicitaria para reducir las expectativas ciudadanas. Según Carmona, el uso de este concepto busca establecer una “trinchera” política que justifique la postergación de demandas sociales urgentes. En este nuevo ciclo, el dirigente aseguró que el PC ejercerá una oposición constructiva, pero firme en la defensa de los derechos conquistados, rechazando que se utilice la situación del país como una excusa para no cumplir con las promesas de campaña.

Respecto a los desafíos futuros, Carmona enfatizó que la labor del partido será fiscalizar con rigor y proponer alternativas que pongan en el centro los intereses de las mayorías. La transición marca para el comunismo chileno el paso de una gestión directa del Estado a una labor de resistencia y reconstrucción de la unidad del sector progresista. Para el dirigente, la clave de los próximos cuatro años residirá en no permitir que el relato de la crisis paralice la agenda social, manteniendo la movilización territorial como un eje central de su estrategia política.

MOLESTIA POR PUBLICIDAD DE QUIEBRE MINISTROS-JADUE

El presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, realizó este domingo un crítico balance sobre la relación entre el Gobierno y las colectividades oficialistas, abogando por un mayor “feedback” institucional. El dirigente señaló que el Ejecutivo debe transitar desde la mera entrega de información hacia un diálogo real que permita a los partidos afinar las políticas públicas, cuestionando además la existencia de ministerios “copados por una sola mirada” partidista en lugar de una composición transversal.

En el plano interno, Carmona abordó la tensión generada luego de que los ministros Camila Vallejo, Nicolás Cataldo y Jaime Gajardo denunciaran presiones y acusaciones de persecución política por parte del exalcalde Daniel Jadue. Al respecto, el timonel del PC lamentó que la discusión se haya volcado a la esfera pública, calificando este método como ajeno a la tradición partidaria y llamando a los secretarios de Estado a realizar una “reconsideración” para retornar el debate a los espacios orgánicos de la colectividad.

Finalmente, el dirigente desestimó que existan categorías especiales dentro de la militancia, subrayando que “no ayuda” que los involucrados se autoidentifiquen bajo su rol gubernamental en las instancias internas. Carmona apeló a la “humildad propia de un comunista” para resolver el conflicto, confiando en que la madurez política de los cuadros permitirá superar la controversia frente al rol de Jadue en el caso Farmacias Populares sin comprometer la unidad del partido. (NP-Gemini-Emol)