South Korean scientists have succeeded in converting CO₂ into gasoline and naphtha in a single process, reducing energy consumption and industrial complexity.
• 🌍 CO₂ converted into liquid gasoline.
⚗️ Direct, single-stage process.
🔥 Lower industrial energy consumption.
🛢️ Pilot production of 50 kg per day.
🔋 Future integration with green hydrogen.
🏭 Utilization of industrial emissions.
🚢 Reduced dependence on imported oil.
🌱 More sustainable synthetic fuels.
South Korea Achieves Direct CO₂ Conversion into Gasoline and Naphtha in a Pilot Plant
For years, capturing carbon dioxide seemed like a defensive measure: preventing it from reaching the atmosphere and little else. Now, the approach is beginning to change. Several research centers are working to transform that CO₂ into a useful resource, capable of re-entering the industrial chain in the form of fuels, chemical materials, or raw materials.
In this context, a team from the Korea Research Institute of Chemical Technology (KRICT) has just taken a significant step. The researchers have developed a technology capable of directly transforming carbon dioxide and hydrogen into liquid hydrocarbons such as gasoline and naphtha, achieving a pilot production of 50 kilograms per day.
It’s not a huge amount on an industrial scale, of course. But the relevant detail lies in how it’s achieved.
A simpler process that could be a game-changer.
INVESTIGADORES COREANOS DESARROLLAN TECNOLOGÍA QUE CONVIERTE CO2 DIRECTAMENTE EN GASOLINA, ALCANZANDO 50 KG DIARIOS EN PLANTA PILOTO
Científicos surcoreanos logran convertir CO₂ en gasolina y nafta en un solo proceso, reduciendo energía y complejidad industrial mediante:
- 🌍 CO₂ convertido en gasolina líquida.
- ⚗️ Proceso directo, una sola etapa.
- 🔥 Menor consumo energético industrial.
- 🛢️ Producción piloto de 50 kg diarios.
- 🔋 Integración futura con hidrógeno verde.
- 🏭 Aprovechamiento de emisiones industriales.
- 🚢 Menor dependencia del petróleo importado.
- 🌱 Combustibles sintéticos más sostenibles.
Corea del Sur logra convertir CO₂ directamente en gasolina y nafta en una planta piloto
Durante años, capturar dióxido de carbono parecía una medida defensiva: evitar que llegara a la atmósfera y poco más. Ahora el enfoque empieza a cambiar. Varios centros de investigación trabajan para transformar ese CO₂ en un recurso útil, capaz de volver a entrar en la cadena industrial en forma de combustibles, materiales químicos o materias primas.
En ese contexto, un equipo del Instituto Coreano de Investigación en Tecnología Química (KRICT) acaba de dar un paso bastante importante. Los investigadores han desarrollado una tecnología capaz de transformar directamente dióxido de carbono e hidrógeno en hidrocarburos líquidos como gasolina y nafta, alcanzando una producción piloto de 50 kilogramos diarios.
No es una cifra enorme a escala industrial, claro. Pero el detalle relevante está en cómo se consigue.
Un proceso más simple que podría cambiar las reglas del juego
La mayoría de tecnologías actuales de conversión de CO₂ funcionan en varias etapas. Primero convierten el dióxido de carbono en monóxido de carbono mediante procesos térmicos muy intensivos. Después, ese gas se transforma en combustibles líquidos utilizando síntesis Fischer-Tropsch, una técnica conocida desde hace décadas.
El problema es el coste energético y operativo. Temperaturas extremas, instalaciones complejas, presión elevada, múltiples reactores… todo suma.
El equipo coreano ha optado por otro camino: una hidrogenación directa del CO₂. En otras palabras, el dióxido de carbono y el hidrógeno reaccionan directamente en un único sistema catalítico para generar combustibles líquidos.
Ahí está la gracia de la investigación.
El nuevo sistema funciona en condiciones mucho más moderadas, aproximadamente entre 270 y 330 °C, con presiones de entre 10 y 30 bares. Sigue siendo un entorno industrial exigente, aunque muy alejado de ciertos procesos petroquímicos tradicionales que disparan el consumo energético.
Además, el uso de catalizadores específicos y sistemas de recirculación de materiales no reaccionados permite alcanzar un rendimiento de síntesis cercano al 50 % en hidrocarburos líquidos.
De residuo climático a combustible utilizable
La gasolina y la nafta obtenidas no salen de pozos petrolíferos. Proceden de carbono recuperado.
Eso tiene implicaciones enormes para industrias difíciles de descarbonizar. Refinerías, plantas químicas, acerías o cementeras generan emisiones inevitables en muchos procesos. Tecnologías como esta podrían reutilizar parte de ese CO₂ en vez de liberarlo directamente a la atmósfera.
La idea encaja con el concepto de economía circular del carbono, cada vez más presente en estrategias energéticas de Europa, Corea del Sur o Japón.
Y ojo, porque no se trata únicamente de movilidad. La nafta es una materia prima fundamental en petroquímica. Se utiliza para fabricar plásticos, fibras sintéticas, pinturas, fertilizantes y multitud de productos cotidianos. Poder producirla usando carbono capturado cambiaría bastante el panorama industrial.
La carrera mundial por los combustibles sintéticos
Corea del Sur no está sola en esto. En distintos puntos del mundo ya existen proyectos relacionados con combustibles sintéticos o e-fuels.
En Chile, por ejemplo, varias empresas impulsan plantas piloto de combustibles sintéticos aprovechando el enorme potencial eólico de la Patagonia. Alemania también está invirtiendo fuerte en Power-to-Liquids para aviación y transporte marítimo. Incluso aerolíneas europeas empiezan a firmar acuerdos de compra futura de combustibles sintéticos para cumplir las nuevas normativas climáticas.
La Unión Europea ya exige una cuota progresiva de combustibles sostenibles en aviación mediante el reglamento ReFuelEU Aviation. Eso está acelerando inversiones en tecnologías capaces de transformar CO₂ e hidrógeno verde en queroseno sintético y otros combustibles líquidos.
Y ahí es donde el desarrollo coreano podría encontrar un hueco importante: simplificar procesos industriales suele traducirse en menos costes y más posibilidades reales de despliegue comercial.
Hidrógeno verde: la pieza que decide si esto funciona o no
Hay un punto clave que muchas veces se pasa por alto.
La sostenibilidad real de esta tecnología depende del origen del hidrógeno utilizado. Muchísimo.
Si el hidrógeno procede de gas natural sin captura de emisiones, el balance climático pierde gran parte de su sentido. En cambio, si se genera mediante electrólisis alimentada con energía solar, eólica o hidráulica, el escenario cambia radicalmente.
Por eso los investigadores ven esta tecnología como una futura pieza de los sistemas Power-to-Liquids (PtL). Estos sistemas utilizan electricidad renovable para producir hidrógeno verde y combinarlo después con CO₂ capturado para fabricar combustibles líquidos.
En cierto modo, sería una manera de almacenar energía renovable en forma líquida. Algo especialmente útil para sectores donde electrificar directamente resulta complicado: aviación, transporte marítimo pesado o ciertas industrias químicas.
El gran reto: pasar del laboratorio a cientos de miles de toneladas
La planta piloto actual produce unos 50 kilogramos diarios, equivalentes aproximadamente a tres bidones industriales de combustible.
El siguiente objetivo del equipo coreano es mucho más ambicioso: diseñar instalaciones capaces de superar las 100.000 toneladas anuales.
Ahí empiezan los desafíos reales. Escalar catalizadores, asegurar estabilidad operativa durante años, abaratar hidrógeno verde y garantizar suministro continuo de CO₂ industrial.
Porque una cosa es demostrar que funciona. Otra, convertirlo en una industria rentable.
Aun así, el hecho de haber pasado de una mini planta de 5 kilogramos diarios a una instalación diez veces mayor en apenas unos años muestra que la tecnología avanza bastante rápido.
Potencial
La conversión directa de CO₂ en combustibles líquidos podría convertirse en una herramienta útil dentro de la transición energética, especialmente en sectores donde las baterías eléctricas tienen limitaciones claras.
En aviación, transporte marítimo o industria petroquímica, los combustibles sintéticos permiten aprovechar infraestructuras ya existentes mientras se reducen parcialmente las emisiones asociadas al petróleo fósil.
También abre la puerta a modelos industriales más circulares, donde las emisiones de una fábrica se transforman en materias primas para otra. Una lógica distinta. Más eficiente. Más conectada con los límites ambientales actuales.
Si la producción de hidrógeno verde continúa abaratándose durante esta década, tecnologías como la desarrollada en Corea podrían ganar protagonismo en regiones con abundante energía renovable, como el sur de Europa, Oriente Medio, Australia o América Latina.
No parece una solución mágica. No lo es. Pero sí una pieza interesante dentro del enorme puzzle climático que toca resolver en los próximos años.

TAIWAN’S NAVY WOULD NEED A FLEET OF MORE THAN 10 NEW ATTACK SUBMARINES TO REPEL A CHINESE INVASION
According to recent statements by CSBC Corp. President Chen Jeng-horng, Taiwan’s Navy should expand its fleet of new attack submarines to more than ten vessels to be able to repel a potential invasion by China. Local reports alluding to this position describe his projections as being based on a recent study conducted by US military analysts, which recommends that the island proceed with the construction of a dozen submarines instead of the seven originally planned under the announced “2+3+2” scheme.
It is significant that this same company is building the new Hai Kun-class submarines for the Taiwanese Navy. This suggests that the current number of submarines is insufficient to break a potential Chinese blockade of the island or to thwart a troop landing in the event of an invasion. In this context, the submarines would be a key asset, benefiting from the specific characteristics of the environment in which they would operate. Several strategic zones have been identified where they should be deployed to ambush Chinese forces.
LA ARMADA DE TAIWÁN PRECISARÍA DE UNA FLOTA DE MÁS DE 10 NUEVOS SUBMARINOS DE ATAQUE PARA REPELER UNA INVASIÓN DE CHINA
Acorde a las mas recientes declaraciones del presidente de la CSBC Corp., Chen Jeng-horng, la Armada de Taiwán debería ampliar su flota de nuevos submarinos de ataque a mas de diez ejemplares para ser capaz de repeler una potencial invasión por parte de China. Según describen reportes locales que aludieron a esta postura, sus proyecciones se basan en una investigación reciente que llevaron a cabo analistas militares estadounidenses, mismas en las que se recomienda a la isla avanzar en la construcción de una docena de submarinos en lugar de los siete originalmente previstos bajo el esquema “2+3+2” que fue anunciado.
Resultando un dato no menor el hecho de que sea esta la que construye los nuevos submarinos clase Hai Kun para la Armada de Taiwán, podemos afirmar que la cantidad actual de unidades es vista como insuficiente para poder romper un posible bloqueo chino sobre la isla o un intento de llevar a cabo el desembarco de tropas en caso de invasión. En este sentido, los submarinos resultarían un activo clave que se vería beneficiado por las características propias del entorno en el que operarían, donde se identificaron diferentes zonas estratégicas en las que deberían ser apostados para realizar potenciales emboscadas a los medios que desplegaría China.
Mas aún, desde CSBC Corp. se apuntó que bajo el actual esquema que se busca transmitir a la Armada de Taiwán, se requeriría de un grupo de tres submarinos por cada uno que se busque desplegar. Dicha lógica responde a un modelo en el que un submarino se mantiene en operaciones, otro se encuentra en el taller siendo sometido a tareas de mantenimiento y un tercero se emplearía para llevar a cabo la formación de efectivos. Aún no resulta claro si la institución está plenamente de acuerdo con ello, y si llegado el caso, contaría con los recursos necesarios para prácticamente duplicar el número de submarinos a ser construidos.
Por lo pronto, cabe recordar que la Armada de Taiwán aún se encuentra realizando pruebas con el prototipo de los nuevos submarinos clase Hai Kun, buscando obtener datos con los que se definan los últimos detalles del diseño final. Como hemos reportado días atrás, la institución viene de realizar al menos dos disparos de torpedos para verificar las capacidades del modelo, marcando un importante hito tras diversos retrasos que minaron su desarrollo.
Sobre esto también se manifestó el fabricante taiwanés, afirmando que las pruebas hasta ahora realizadas permiten proyectar que no será necesario llevar a cabo un gran número de modificaciones sobre la base de este primer prototipo, las cuáles principalmente se encontrarían en equipos internos que se buscaría actualizar. En esa línea, aún existe una búsqueda de sistemas de menor tamaño y peso que los actualmente utilizados, pero ello no se traduciría en grandes cambios para poder instalarlos sobre el submarino; las modificaciones mayores recién podrían implementarse en lotes futuros y no en los primeros dos que se fabricarían inicialmente.

DETAILS REVEALED OF CHINA’S ALLEGED NEW NUCLEAR-POWERED AIRCRAFT CARRIER
Details have emerged of the Chinese Navy’s fourth and alleged nuclear-powered aircraft carrier, the “He Jian.” This Type 004 vessel, the first of its class and possibly superior to the USS Gerald R. Ford class, is nuclear-powered, displacing between 110,000 and 120,000 tons, capable of operating more than 100 aircraft, and projected to enter service around 2030.
According to open sources, the new Chinese aircraft carrier is currently under construction at the Dalian shipyard and is expected to incorporate two reactors, in addition to electromagnetic launch systems (EMALS) to support J-35 and KJ-600 aircraft. Thus, China is on track to join the exclusive group of countries that includes the United States, with 11 such vessels, and France, with the Charles de Gaulle.
The certainty of this progress was reinforced when Defense Ministry spokesman Zhang Xiaogang issued a series of clarifications following the controversy generated by a video released by the People’s Liberation Army Navy as part of its 77th anniversary celebrations, titled “Into the Deep.” In that context, he maintained that Beijing has historically conceived the development of its aircraft carriers from a comprehensive perspective, based on its national security needs.
REVELAN DETALLES DEL SUPUESTO NUEVO PORTAVIONES NUCLEAR DE LA ARMADA DE CHINA
Se han dado a conocer los detalles del cuarto y supuesto portaaviones nuclear “He Jian” de la Armada China. Se trata del Tipo 004, primero de su clase y posiblemente superior a la clase USS Gerald R. Ford. norteamericana con propulsión nuclear de entre 110.000 y 120.000 toneladas, capaz de operar más de 100 aeronaves, y con proyección de entrada en servicio alrededor de 2030.
Por lo que se sabe, según fuentes abiertas de información, el nuevo portaaviones chino está actualmente en fase de construcción en el astillero de Dalian con previsión de incorporar dos reactores, más allá de catapultas electromagnéticas (EMALS) para dar soporte a aeronaves J-35 y KJ-600. Así China se encamina a formar parte del exclusivo grupo de países en los que se encuentra Estados Unidos con 11 unidades de este tipo, y Francia, con el Charles de Gaulle.
La certeza de este avance se vio reforzada, cuando el portavoz del Ministerio de Defensa , Zhang Xiaogang, realizó una serie de aclaraciones tras la polémica generada por video publicado por la Armada del Ejército Popular de Liberación en el marco del 77º aniversario titulado “Into the Deep”. En ese contexto, sostuvo que Pekín ha concebido históricamente el desarrollo de sus portaaviones desde una perspectiva integral en función de sus necesidades de seguridad nacional.
La declaración adquiere mayor peso una vez que se la inscribe en el actual tablero geopolítico. Más que una aclaración puntual, constituye una señal coherente con una planificación sostenida orientada a ampliar la capacidad de proyección naval y por ende la capacidad disuasiva china. En paralelo, en el Indo-Pacifico, Estados Unidos y sus aliados se despliegan en Filipinas bajo el marco de Balikatan 2026, donde la doctrina ha evidenciado un giro significativo. Pasando de operaciones centradas en la contrainsurgencia y el terrorismo al ensayo de escenarios de alta densidad y defensa territorial acompañada de maniobras de contra-desembarco en un corredor clave al sur de Taiwán, Luzón.
Published twice per week by Nuevo Poder. Articles and op-eds focusing on geopolitical issues around Indo-Pacific area
Editor: IW, senior fellow of REDCAEM and CESCOS
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