Perú se prepara para una nueva segunda vuelta presidencial el próximo 7 de junio, en medio de una prolongada crisis política que ha llevado al país a tener ocho presidentes en la última década. La definición presidencial enfrentará a la candidata de derecha Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y al congresista de izquierda Roberto Sánchez, representante de Juntos por el Perú.
La confirmación oficial de Sánchez como contendiente en el balotaje se produjo recién el 15 de mayo, luego de un extenso conteo de votos. El parlamentario obtuvo un 12,03% de los sufragios y superó estrechamente al exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, quien alcanzó un 11,91%.
De acuerdo con la última encuesta de Ipsos Perú, difundida esta semana, Fujimori lidera las preferencias con un 39% de intención de voto frente al 35% de Sánchez. El estudio reflejó además una disminución de quienes optarían por votar nulo, blanco o no respaldar a ninguno de los candidatos.
El respaldo a Fujimori mostró un crecimiento especialmente en Lima, donde la candidata alcanzó un 54% de apoyo, mientras que Sánchez registró una caída en la capital y en otras ciudades del país. Sin embargo, el postulante de izquierda mantiene una fuerte base electoral en el sur peruano.
Resultados similares mostró un sondeo de CIT Perú, según el cual Fujimori obtiene un 40% de respaldo a nivel nacional frente al 36% de Sánchez, mientras que cerca de un cuarto del electorado aún evalúa votar nulo o en blanco.
Los estudios también reflejan un cambio gradual en la percepción ciudadana hacia ambos candidatos. En el caso de Fujimori, aumentó significativamente el porcentaje de personas dispuestas a votar por ella en comparación con las mediciones realizadas antes de la primera vuelta.
Respecto de Sánchez, el sondeo mostró un crecimiento en su nivel de conocimiento y apoyo tras asegurar su paso al balotaje, aunque mantiene un alto nivel de rechazo entre parte del electorado.
El escenario electoral revive el contexto de las elecciones presidenciales de 2021, cuando Pedro Castillo derrotó por estrecho margen a Fujimori en una definición marcada por la polarización política. Castillo es considerado cercano políticamente a Roberto Sánchez, quien hoy busca consolidar el respaldo de los sectores de izquierda y del electorado rural. (NP-ChatGPT-Ex Ante-Agencias)
