La líder de derecha Keiko Fujimori fue proclamada oficialmente presidenta electa de Perú luego de que el Jurado Nacional de Elecciones confirmara los resultados de la segunda vuelta presidencial, en la que derrotó al candidato de izquierda Roberto Sánchez por una diferencia inferior a los 50 mil votos.

La autoridad electoral peruana dio por finalizado el proceso tras revisar las actas pendientes y rechazar los intentos de Sánchez de impedir la proclamación, luego de que denunciara un supuesto fraude electoral sin presentar pruebas suficientes y solicitara anular los votos emitidos en el extranjero.

Según los resultados oficiales, Fujimori obtuvo el 50,135% de los votos válidos, equivalente a más de 9,2 millones de sufragios, mientras que Sánchez alcanzó el 49,865%, con una diferencia final de 49.641 votos.

La confirmación del resultado llegó casi un mes después de la elección debido al sistema de conteo peruano, que exige el traslado físico de las actas electorales y la revisión de aquellas que presentan observaciones antes de validar el escrutinio definitivo.

La presidenta electa recibirá sus credenciales oficiales el 15 de julio en Lima y asumirá el poder el 28 de julio, fecha nacional de Perú. Su mandato se extenderá hasta 2031 y estará acompañada por Luis Galarreta como primer vicepresidente y Miguel Torres como segundo vicepresidente.

EL REGRESO DEL FUJIMORISMO AL PODER

La victoria de Keiko Fujimori marca el retorno del fujimorismo al Gobierno peruano después de más de dos décadas desde la salida del poder de su padre, Alberto Fujimori, quien dejó la Presidencia en 2000 en medio de una grave crisis política y denuncias de corrupción.

La líder de Fuerza Popular alcanzó finalmente la Presidencia en su cuarto intento, luego de perder anteriormente tres segundas vueltas presidenciales frente a Ollanta Humala en 2011, Pedro Pablo Kuczynski en 2016 y Pedro Castillo en 2021.

El resultado confirma nuevamente la alta fragmentación política del país, donde por tercera elección consecutiva la Presidencia se define por un margen inferior a los 50 mil votos.

Durante la campaña, Fujimori reivindicó parte del legado político de su padre y centró sus propuestas en enfrentar el crimen organizado, una de las principales preocupaciones ciudadanas. La futura mandataria prometió recuperar la seguridad interna utilizando como referencia la estrategia aplicada en los años noventa contra grupos armados como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru.

Su llegada al poder abre una nueva etapa política en Perú, marcada por el desafío de enfrentar la inseguridad, recuperar estabilidad institucional y gobernar un país profundamente dividido tras años de crisis y confrontación política. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)