Keiko Fujimori obtuvo una ventaja considerada irreversible en el escrutinio de la segunda vuelta presidencial en Perú, quedando a un paso de convertirse en la próxima mandataria del país. Con el 99,8% de las mesas escrutadas, la candidata de Fuerza Popular alcanza el 50,11% de los votos válidos y supera por más de 43 mil sufragios a su rival, Roberto Sánchez.
De acuerdo con los datos de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), la diferencia existente supera ampliamente la cantidad de votos que aún resta por contabilizar, por lo que el resultado es considerado prácticamente definitivo, aunque la proclamación oficial dependerá del Jurado Nacional de Elecciones una vez resueltas las impugnaciones pendientes.
La eventual victoria permitirá a Fujimori convertirse en la primera presidenta elegida por voto popular en la historia de Perú. En la última década, el país ha registrado una alta inestabilidad política, con una sucesión de mandatarios y constantes crisis institucionales.
El resultado se produjo en medio de denuncias de fraude formuladas por Roberto Sánchez, quien ha cuestionado principalmente el proceso de votación en el extranjero y anunció que no reconocerá un eventual triunfo de su adversaria. Hasta ahora, dichas acusaciones no han sido respaldadas con pruebas y continúan siendo revisadas por las autoridades electorales.
El voto de los peruanos residentes en el exterior resultó determinante para el desenlace de la elección, especialmente el emitido en Estados Unidos, donde reside una de las mayores comunidades peruanas fuera del país.
La elección deja un escenario político altamente dividido, con una diferencia cercana a dos décimas porcentuales entre ambos candidatos. Fujimori deberá gobernar un país marcado por una fuerte polarización política y social, además de un Congreso donde necesitará alcanzar acuerdos para impulsar su programa de gobierno.
Durante la campaña, la candidata centró buena parte de su discurso en el combate al crimen organizado y el fortalecimiento de la seguridad pública, temas que se consolidaron entre las principales preocupaciones del electorado y contribuyeron a captar respaldo de votantes indecisos.
Tras conocerse los resultados, diversas figuras políticas internacionales comenzaron a expresar su respaldo a la candidata de Fuerza Popular. Entre ellas, el senador brasileño Flavio Bolsonaro y el presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, quienes destacaron la necesidad de fortalecer la cooperación regional para enfrentar el narcotráfico y el crimen organizado.
La futura administración enfrentará el desafío de reducir la polarización política, restablecer la estabilidad institucional y responder a las demandas de seguridad, crecimiento económico y gobernabilidad en un país que continúa profundamente dividido tras una de las elecciones más estrechas de su historia reciente. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)
