Tras una reunión de casi dos horas en el Palacio de La Moneda, el mandatario electo, José Antonio Kast, entregó una declaración que descomprime la tensión política de la última semana. En su primer encuentro cara a cara con el Presidente Gabriel Boric después del quiebre del martes pasado, Kast agradeció la disposición del jefe de Estado para compartir información que calificó como “relevante” y necesaria de conocer antes de la ceremonia de investidura del próximo 11 de marzo.

Kast reveló que la cita se gestó por una solicitud directa de Boric mientras el líder republicano aún se encontraba en viaje desde Estados Unidos. Según detalló, el actual mandatario le hizo entrega de una serie de antecedentes sobre diversas materias que el equipo entrante había acusado previamente de opacas o incompletas. El presidente electo aseguró que estos datos serán sometidos a un análisis profundo una vez que asuma oficialmente la conducción del Estado, reservándose para ese momento la toma de decisiones estratégicas.

Más allá del contenido técnico de los documentos entregados, ambos líderes acordaron priorizar la estabilidad institucional de cara al miércoles.

  • Sello Republicano: Kast enfatizó que existe un compromiso mutuo para que el traspaso de funciones sea un “acto ejemplar” que releve la importancia de las instituciones nacionales.
  • Análisis Posterior: El mandatario electo evitó profundizar en las polémicas —como el cable submarino con China—, señalando que la evaluación de los nuevos antecedentes se realizará con la debida calma tras su juramento.
  • Normalidad Institucional: Con este gesto, se espera que las ceremonias oficiales del cambio de mando se desarrollen con la solemnidad tradicional, alejando el fantasma de una transición interrumpida o beligerante.

“Agradezco los antecedentes entregados. Los tendré para el debido análisis una vez que haya jurado como Presidente y toque tomar las decisiones necesarias para la conducción del Estado”, sentenció Kast ante los medios.

Este encuentro dominical marca un “punto de inflexión” en la crisis de confianza que marcó los últimos días de la administración de Gabriel Boric, permitiendo que el país encamine sus esfuerzos hacia una ceremonia de traspaso de poder sin sobresaltos.

BORIC DA POR SUPERADO IMPASSE

En una declaración cargada de simbolismo desde el Palacio de La Moneda, el Presidente Gabriel Boric dio por cerrada la crisis de confianza con su sucesor, José Antonio Kast, tras la reunión bilateral sostenida este domingo. El mandatario aseguró que las asperezas surgidas el martes pasado quedaron atrás, enfatizando que su prioridad absoluta es retomar la entrega de información en temas de Estado “profundamente relevantes” para asegurar la continuidad de la gestión pública.

Boric detalló que el encuentro permitió transparentar antecedentes en tres ejes críticos: la extensión del plazo de la Comisión de Verdad sobre abusos en el Sename, los avances de la Comisión de Paz y Entendimiento en la Macrozona Sur y, especialmente, la controversia técnica y de seguridad nacional vinculada a los cables submarinos. Con este gesto, el Ejecutivo saliente busca disipar cualquier duda sobre su voluntad de transparencia y evitar que las diferencias políticas afecten la estabilidad del país.

TRES TEMAS CLAVE EN LA ENTREGA DE INFORMACIÓN

El Presidente Boric subrayó la importancia de que la administración entrante maneje detalles precisos sobre procesos que trascenderán el actual periodo de gobierno.

  • Derechos Humanos y Niñez: Se entregaron documentos de la Comisión de Verdad sobre el Sename (1979-presente), cuyo funcionamiento se extenderá hasta abril de 2027 bajo el mandato de Kast.
  • Conflicto en La Araucanía: Boric expuso el informe de la Comisión de Paz y Entendimiento, destacando la reducción de la violencia y la pobreza en la zona como un “camino avanzado” que requiere continuidad.
  • Seguridad y Transparencia: En el marco de la polémica con China y EE.UU., el mandatario reafirmó la plena disposición para que no existan dudas sobre la gestión de infraestructura estratégica de telecomunicaciones.

“Doy por superadas las diferencias que pudieran haber existido. Le garantizo a los chilenos y chilenas que el miércoles 11 de marzo tendremos un cambio de mando impecable”, concluyó Boric.

Con este cierre de jornada, La Moneda y la Oficina del Presidente Electo (OPE) logran restablecer la “sana tradición republicana”, despejando el camino para una ceremonia de traspaso de poder que, pese a las tensiones previas, promete cumplir con los estándares institucionales que caracterizan a Chile. (NP-Gemini-Emol)