El Presidente José Antonio Kast transmitió a la presidenta de Renovación Nacional (RN), senadora Andrea Balladares, que no tiene previsto remover al ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, en medio de las tensiones que se han instalado en el oficialismo respecto del desempeño del secretario de Estado.
Balladares llegó este martes a La Moneda para sostener una reunión con el Mandatario en la que abordaron distintos asuntos. Entre ellos estuvo la situación de García, luego de que durante las últimas semanas surgieran versiones dentro de RN sobre una eventual ofensiva destinada a debilitar la posición del ministro.
Las alertas se habían encendido hace al menos tres semanas en la colectividad. Desde distintos sectores del partido y del Ejecutivo les transmitieron que dirigentes de la UDI, personeros del Ministerio del Interior y figuras del Segundo Piso estarían cuestionando el desempeño de García con miras a un eventual reemplazo.
Ante esas versiones, Balladares inició una serie de conversaciones para establecer el origen de los cuestionamientos y posteriormente decidió plantear directamente el asunto al Presidente.
Kast le manifestó que no tenía contemplado sacar al titular de la Segpres y que, por el contrario, mantenía una evaluación favorable de su desempeño. La respuesta generó tranquilidad en la mesa de RN, aunque las diferencias dentro del oficialismo permanecen.
Balladares señaló posteriormente que planteó al Mandatario la necesidad de continuar fortaleciendo la coordinación política y de permitir que los partidos que respaldan al Ejecutivo puedan participar oportunamente en las decisiones relevantes.
Las diferencias se producen en momentos en que las colectividades oficialistas también han protagonizado disputas por la reforma constitucional de seguridad y por la participación del Presidente Kast en el Foro Madrid.
Desde la UDI descartan estar promoviendo la salida de García, aunque dirigentes de esa colectividad cuestionan el funcionamiento de la Segpres y sostienen que el ministro del Interior y de la Segegob, Claudio Alvarado, ha debido asumir parte importante de las labores de coordinación política.
En esos sectores señalan que Alvarado ha terminado desempeñándose en la práctica como una suerte de “triministro”, afirmación que es rechazada tanto desde RN como desde la propia Segpres.
Las tensiones entre los equipos políticos del Gobierno aumentaron después de una descoordinación ocurrida en el Senado durante los últimos días de julio, cuando debía votarse el último punto pendiente de la denominada megarreforma relacionado con recursos municipales.
Ante la ausencia del senador Enrique van Rysselberghe (UDI), Alvarado se movilizó para conseguir un voto adicional que permitiera enfrentar la situación. Desde la UDI cuestionaron que García habría reaccionado con demasiada calma ante el problema.
RN respondió defendiendo al titular de la Segpres y atribuyó el episodio a problemas de disciplina dentro del propio gremialismo, situación que se profundizó con el desmarque del senador Gustavo Sanhueza (UDI).
Un nuevo episodio aumentó las diferencias a propósito de un requerimiento presentado ante el Tribunal Constitucional (TC). Alvarado se había mostrado contrario a vetar una norma sobre servicios básicos incorporada por la oposición en el megaproyecto, postura que posteriormente García comunicó durante una reunión con legisladores.
Sin embargo, el 8 de agosto el Gobierno presentó ante el TC un escrito para impugnar la norma, firmado por el Presidente Kast y los ministros José García Ruminot y Jorge Quiroz. Alvarado no habría sido informado previamente de la presentación y se enteró algunos días después.
Tras el episodio, García conversó con el jefe de gabinete y explicó que había supuesto que Alvarado también había firmado el documento.
Las diferencias también llegaron a una reunión de la directiva de la UDI, donde dirigentes expresaron preocupación por las críticas surgidas desde RN respecto del diseño comunicacional de La Moneda y la eventual necesidad de contar con un vocero de Gobierno. En el gremialismo interpretaron esos cuestionamientos como dirigidos directamente hacia Alvarado, quien asumió simultáneamente Interior y la Segegob después del cambio de gabinete del 19 de mayo.
Desde sectores de RN y de la Segpres, en tanto, apuntan a integrantes del equipo de Alvarado como responsables de incentivar los cuestionamientos contra García, profundizando las diferencias entre ambos grupos.
La situación también ha dejado en una posición compleja a la subsecretaria de la Segpres, Constanza Castillo (RN), quien llegó al puesto por recomendación de Alvarado, pero posteriormente ha desarrollado una buena relación de trabajo con García.
En RN han cerrado filas en torno al ministro y anticipan que defenderán su continuidad. García conoce los cuestionamientos, aunque ha evitado enfrentarse públicamente con Alvarado.
Los entornos de ambos ministros buscan transmitir que no existen diferencias personales entre ellos y que mantienen una relación política consolidada. Pese a ello, sus respectivos equipos permanecen atentos a la controversia.
Evópoli también ha expresado respaldo a García y valora particularmente su perfil conciliador y su capacidad para establecer acuerdos en el Congreso. En el Partido Republicano no existirían objeciones directas contra el ministro, aunque la colectividad mantiene su propuesta de fusionar la Segpres con otras carteras políticas como parte de su objetivo de reducir el tamaño del Estado.
Dentro de Chile Vamos, en tanto, algunos dirigentes atribuyen parte de las dificultades al modelo de conducción política del Presidente Kast, al considerar que la autonomía entregada a ministros y partidos puede favorecer la aparición de disputas internas.
En RN advierten que un eventual debilitamiento público de García desde Interior o el Segundo Piso podría aumentar el distanciamiento del partido con el Gobierno, particularmente en momentos en que persisten diferencias por la reforma constitucional de seguridad. (NP-ChatGPT-La Tercera)
