A poco más de cinco meses de asumir la Presidencia, José Antonio Kast se convirtió en el Mandatario que más reformas constitucionales de iniciativa propia ha presentado durante el inicio de un gobierno desde el retorno a la democracia en 1990.

El Ejecutivo acaba de ingresar al Congreso el proyecto que “Fortalece el sistema nacional de seguridad pública y crea un nuevo estado de excepción”, iniciativa que ha generado reparos tanto en sectores oficialistas como opositores.

Con este proyecto, Kast acumula tres reformas constitucionales enviadas al Parlamento. Las otras dos corresponden a la incorporación de una causal de cesación e incompatibilidad asociada a la detección de drogas ilícitas y a la modificación que busca permitir la detención para ejecutar expulsiones administrativas de inmigrantes.

Además, en La Moneda ya se analiza una eventual cuarta reforma destinada a elevar el quórum necesario para modificar la Constitución.

La comparación con los gobiernos anteriores muestra la intensidad de la agenda constitucional. En sus primeros cinco meses, Patricio Aylwin había presentado una reforma; Eduardo Frei Ruiz-Tagle y Ricardo Lagos, ninguna; Michelle Bachelet impulsó dos durante el comienzo de su primer mandato y ninguna en igual período de su segundo gobierno; mientras Sebastián Piñera presentó dos durante su primera administración y una al regresar a La Moneda en 2018.

Gabriel Boric, cuyo mandato comenzó mientras estaba en marcha el primer proceso constituyente, había presentado a esa altura una sola modificación constitucional, destinada a frenar nuevos retiros de fondos previsionales.

La comparación resulta especialmente llamativa porque las reformas constitucionales no figuraban explícitamente entre los principales compromisos programáticos de Kast, mientras que los gobiernos de Bachelet y Boric sí tuvieron entre sus objetivos políticos impulsar transformaciones profundas al orden constitucional.

Durante su segundo mandato, Bachelet terminó presentando nueve modificaciones constitucionales, aunque solo tres se convirtieron en ley. Entre ellas estuvieron la elección de gobernadores regionales y nuevas normas sobre cesación de autoridades por infracciones a la probidad y transparencia.

Boric también promovió nueve modificaciones durante sus cuatro años de gobierno. Dos terminaron convertidas en ley: la habilitación de fiscalías supraterritoriales y las restricciones al voto de ciudadanos extranjeros en elecciones nacionales.

Así, en apenas cinco meses Kast ya ha presentado el equivalente a un tercio de todas las reformas constitucionales impulsadas por Bachelet en su segundo mandato y por Boric durante sus respectivos cuatro años, instalando además un debate político sobre el uso de modificaciones a la Carta Fundamental como herramienta para implementar su agenda. (NP-ChatGPT-La Tercera)