El presidente electo, José Antonio Kast, anunció esta mañana el término definitivo del proceso de traspaso de mando con la administración de Gabriel Boric, tras el fracaso de la reunión bilateral en La Moneda. Desde la denominada “Moneda chica”, y acompañado por su futuro gabinete, Kast justificó la medida argumentando una pérdida total de confianza en la veracidad de los antecedentes entregados por el Ejecutivo. “Le ponemos término al proceso porque no confiamos en la información que se nos está entregando”, sentenció el futuro mandatario, marcando una ruptura institucional sin precedentes a pocos días del cambio de mando.

Kast detalló que, durante la llamada telefónica del 18 de febrero, el presidente Boric solo “esbozó” de manera general la problemática del cable submarino chino, sin profundizar en la gravedad de las advertencias de Estados Unidos ni en el retiro del decreto desde la Contraloría. El líder republicano criticó que materias de tal envergadura geopolítica no fueran informadas con precisión en las reuniones técnicas entre los ministros de Transportes saliente y entrante. Asimismo, acusó una “contradicción permanente” entre las autoridades actuales y denunció la existencia de “amarres” de funcionarios públicos y una situación fiscal más grave de lo reportado oficialmente.

Ante la negativa de Boric de retractarse sobre las fechas y el tenor de la información compartida, el equipo de Kast anunció la creación de una “fuerza de tarea administrativa” para recopilar y contrastar información de manera independiente. El presidente electo enfatizó que no corresponde al gobierno saliente avanzar en políticas públicas de alto impacto en sus últimos días de gestión, especialmente cuando existe, a su juicio, una falta de transparencia sistemática en diversas reparticiones. Con esta decisión, la coordinación directa entre carteras queda suspendida, apostando por una instalación autónoma de las nuevas autoridades el próximo 11 de marzo. (NP-Gemini-Emol)