El Presidente José Antonio Kast asumió un papel directo en las conversaciones parlamentarias sobre la agenda de seguridad y encabezó una reunión en Cerro Castillo con ministros y representantes del Congreso, en momentos en que el Ejecutivo evalúa retirar su reforma constitucional para facilitar la presentación de una propuesta elaborada por senadores.
En el encuentro participaron los ministros de Interior, Secretaría General de la Presidencia, Seguridad y Justicia, además de vicepresidentes del Congreso y presidentes de las comisiones de Seguridad y Constitución de ambas cámaras.
Hasta ahora, el Mandatario no había intervenido directamente en estas negociaciones. Según asistentes a la reunión citados por Emol, el homicidio del cabo segundo de Carabineros Cristopher Aguilera habría reforzado la decisión presidencial de buscar acuerdos rápidos para avanzar en la Agenda Contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT).
Tras el crimen, Kast había planteado públicamente la necesidad de establecer una instancia transversal de diálogo sobre seguridad. En ese contexto, el Gobierno manifestó su disposición a retirar la controvertida reforma constitucional que ingresó al Congreso y permitir que avance una nueva iniciativa preparada por integrantes de la Comisión de Constitución del Senado.
De acuerdo con participantes de la reunión, Kast planteó que las consideraciones político-partidarias no deberían impedir la búsqueda de acuerdos. Una de las principales preocupaciones del Ejecutivo, sin embargo, es que el nuevo proyecto alcance respaldo suficiente dentro de la propia Comisión de Constitución antes de iniciar formalmente su tramitación.
Ese objetivo enfrenta dificultades luego de las críticas formuladas por la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, quien cuestionó el procedimiento utilizado por los senadores Andrés Longton (RN), Arturo Squella (Republicanos) y Pedro Araya (PPD) para elaborar el borrador.
Vodanovic afirmó que conoció el texto completo recién esta semana y negó haber participado formalmente en su redacción. Aunque reconoció haber recibido previamente algunos antecedentes, sostuvo que intercambios informales o conversaciones breves no pueden considerarse una participación efectiva en la elaboración de una reforma constitucional.
Desde otros sectores involucrados en las conversaciones se ha entregado una versión diferente. Según esas fuentes, existía un entendimiento previo para que Longton y Squella prepararan un primer borrador y posteriormente lo sometieran a discusión entre los integrantes de la comisión. Esa interpretación ha sido cuestionada por Vodanovic.
También existen reparos desde el Partido Comunista. La senadora Claudia Pascual, integrante opositora de la Comisión de Constitución, ha señalado que su sector no está disponible para tramitar la reforma constitucional presentada por el Ejecutivo ni ha considerado las conversaciones sobre el texto alternativo como una negociación formal.
Las diferencias internas adquieren relevancia debido a que el Gobierno busca que cualquier iniciativa alternativa cuente con un respaldo político más amplio antes de reemplazar definitivamente su proyecto original.
El borrador elaborado por los senadores será sometido ahora a una revisión técnica. La planificación informada por sus impulsores considera entregar el documento al Ejecutivo durante esta semana y presentar formalmente la nueva iniciativa en el Senado el lunes o martes siguiente.
El futuro de la reforma dependerá así de las conversaciones entre el Ejecutivo y las distintas bancadas parlamentarias, en un escenario en que el Gobierno busca acelerar su agenda contra el crimen organizado mientras persisten discrepancias sobre el contenido y el procedimiento utilizado para construir una alternativa constitucional. (NP-ChatGPT-Emol)
