En su primera reunión oficial tras el triunfo del domingo, el Presidente electo, José Antonio Kast, congregó este martes en la “Moneda chica” a los líderes de las ocho colectividades que respaldaron su campaña. Pese a la expectación sobre el diseño de la futura administración, Kast fue enfático al transmitir a las directivas que su aspiración no es fundar una nueva coalición política estructurada, sino trabajar bajo un esquema de coordinación flexible que permita administrar las diversas sensibilidades del sector.
A la cita asistieron los timoneles y secretarios generales del Partido Republicano, la UDI, RN, Evópoli, Demócratas, Amarillos, el Partido Nacional Libertario y el Partido Social Cristiano. Durante el encuentro, el mandatario electo reforzó la idea de un “gobierno de unidad”, pero aclaró que no exigirá a las tiendas integrarse a una alianza formal, buscando evitar los errores de cohesión que marcaron a la actual administración de Gabriel Boric.
La decisión de evitar una estructura rígida responde al complejo arco ideológico que sostiene al nuevo gobierno, que va desde el centro de Amarillos y Demócratas hasta el sector libertario. En el entorno de Kast advierten que forzar una alianza única podría generar quiebres prematuros debido a las resistencias de las bases y las diferencias programáticas. La estrategia apunta a una fórmula que permita desdramatizar eventuales descuelgues parlamentarios y evitar que las disputas internas se instalen en el corazón de La Moneda.
Uno de los momentos de mayor tensión en la jornada fue protagonizado por el diputado Johannes Kaiser, líder del Partido Nacional Libertario. Kaiser consultó directamente sobre el rol de los partidos en el nombramiento del gabinete, lo que generó incomodidad en algunos de los presentes. No obstante, en el sector existe consenso en que la incorporación de los libertarios al gobierno es necesaria para contener críticas internas y asegurar la gobernabilidad, dado el liderazgo confrontacional que representa el parlamentario.
Desde las distintas tiendas, las reacciones fueron diversas. Andrés Jouannet, presidente de Amarillos, subrayó que el proceso está “muy verde” y descartó que un acuerdo de largo plazo esté en su agenda inmediata. Por otro lado, en la UDI, el diputado Guillermo Ramírez planteó la necesidad de una “coalición de emergencia”, mientras que el senador Juan Antonio Coloma sugirió una estructura no jerárquica centrada en resolver las urgencias del país, más que en lógicas políticas tradicionales.
Con esta señal, José Antonio Kast busca instalar un estilo de gobernanza basado en la colaboración por objetivos, manteniendo la autonomía de los partidos. Al cierre de la cita, el timonel republicano Arturo Squella ironizó con las especulaciones sobre una gran coalición, asegurando que se están “pasando cinco pueblos”, reafirmando así que la prioridad del nuevo mandatario es la instalación técnica del gabinete antes que el diseño de un bloque partidista definitivo. (NP-Gemini-La Tercera)
