El Presidente electo, José Antonio Kast, confirmó que en los próximos días anunciará al encargado de coordinar la política migratoria y de seguridad en las regiones de Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta. Este nuevo cargo, de carácter articulador, tendrá la misión de ejecutar el plan Escudo Fronterizo, una de las promesas centrales de su programa. La figura designada deberá gestionar el despliegue de tres mil efectivos de las Fuerzas Armadas y de Orden, además de supervisar la implementación de centros de internación y la agilización de procesos de expulsión para quienes ingresen de forma irregular al país.

La estrategia del nuevo gobierno busca responder a la crisis de seguridad que afecta al norte de Chile, zona donde se concentra el ingreso clandestino y la operación de bandas de crimen organizado transnacional como el Tren de Aragua. Para ello, el coordinador trabajará en conjunto con las delegaciones presidenciales y los ministerios de Interior, Defensa, Seguridad y Justicia. El objetivo es establecer fuerzas de tarea que integren a Carabineros, la PDI, Gendarmería y la Fiscalía, reforzando la presencia estatal en áreas críticas marcadas por el aumento de homicidios y secuestros.

Dos nombres con perfil militar y experiencia en zonas de conflicto asoman como las principales cartas para asumir esta responsabilidad. El primero es el vicealmirante en retiro Alberto Soto Valenzuela, excomandante de Operaciones Navales y experto en planificación estratégica, quien ya lideró la Cuarta Zona Naval en Iquique con foco en el combate al narcotráfico y la migración ilegal. El segundo es el contraalmirante en retiro Jorge Parga Balaresque, reconocido por su gestión resolutiva como jefe de la defensa en el Biobío y Arauco durante estados de excepción, cuya salida de la institución en 2022 generó debate tras ser removido por la administración de Gabriel Boric. (NP-Gemini-Ex Ante)