El presidente José Antonio Kast defendió este lunes la reforma constitucional impulsada por el Gobierno en materia de seguridad y rechazó que la iniciativa pueda ser calificada como “iliberal”. El mandatario sostuvo que las diferencias sobre el proyecto forman parte de un debate legítimo y manifestó disposición a introducir modificaciones durante su tramitación.
En entrevista con Radio Infinita, Kast respondió a los cuestionamientos del presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, quien había señalado que la propuesta “raya en lo iliberal”. El jefe de Estado afirmó que respeta la posición del dirigente y recordó que ha mantenido reuniones con los presidentes de los partidos políticos para alcanzar acuerdos en distintas materias.
El mandatario también rechazó que su conducción política pueda ser considerada iliberal. Como argumento, destacó su disposición a conceder entrevistas y mantener una relación abierta con los medios de comunicación, marcando diferencias con la forma en que, a su juicio, otros presidentes se han relacionado con la prensa.
Respecto del contenido de la reforma, Kast aseguró que el Ejecutivo está disponible para revisar aspectos del proyecto, incluido el plazo durante el cual podría extenderse el nuevo estado de excepción. Añadió que una ley orgánica constitucional deberá establecer los límites, mecanismos y facultades correspondientes para su aplicación.
El Presidente señaló además que las actuaciones desarrolladas bajo el nuevo régimen estarán sometidas a controles posteriores. Según explicó, cualquier autoridad o funcionario que exceda sus atribuciones o vulnere derechos podrá responder posteriormente ante los tribunales.
Kast también desestimó las críticas de parlamentarios que han acusado una insuficiente labor prelegislativa antes del ingreso de la reforma. Aseguró que el Ejecutivo analizó cuatro propuestas de modificación constitucional relacionadas con distintos estados de excepción y sostuvo que existieron conversaciones con diversas fuerzas políticas.
En ese contexto, respaldó la gestión del ministro de Seguridad, Martín Arrau, cuyo trabajo calificó positivamente y afirmó que ha sido reconocido por distintos sectores. El mandatario admitió que las conversaciones previas podrían haber sido más amplias, pero recalcó que el debate continúa abierto y que todavía existe espacio para introducir cambios.
En materia de seguridad pública, Kast afirmó que la ciudadanía comienza a percibir un cambio en la forma de enfrentar la delincuencia. Mencionó como ejemplos los operativos policiales, las medidas implementadas en las fronteras y las modificaciones relacionadas con el sistema penitenciario.
El Presidente sostuvo que los indicadores disponibles hasta el momento muestran resultados favorables, aunque reconoció que será necesario contar con un período más extenso para establecer conclusiones definitivas sobre una eventual disminución de los delitos. En ese marco, atribuyó parte de los avances al trabajo del Ministerio de Seguridad encabezado por Arrau.
Durante la entrevista, Kast también abordó las salidas de distintas autoridades de su administración, entre ellas ministros y secretarios regionales ministeriales. Explicó que los cambios son necesarios cuando existen problemas de gestión o diferencias respecto de la manera de enfrentar determinadas materias.
El mandatario aseguró que no condiciona estas decisiones al costo político ni al momento en que deban concretarse. En ese sentido, señaló que no considera relevante que su administración pueda registrar un cambio de gabinete particularmente temprano, pues su criterio es reemplazar a una autoridad cuando estima que la gestión así lo requiere.
Kast agregó que las condiciones políticas y la presión de la opinión pública pueden dificultar el desempeño de integrantes del Gobierno desde el comienzo de sus funciones. Frente a esos escenarios, sostuvo que modificar los equipos forma parte de las decisiones necesarias para mantener el avance de los objetivos generales de su administración.
CONVENIO 169 DE LA OIT
El presidente descartó que su administración tenga entre sus prioridades revisar la permanencia de Chile en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), luego de las diferencias surgidas en el Ejecutivo por declaraciones del ministro de Defensa sobre ese tratado y la Ley Lafkenche.
La controversia comenzó después de que el titular de Defensa planteara la conveniencia de debatir ambos instrumentos al considerar que podrían representar riesgos para el país en determinadas circunstancias. Posteriormente, el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, cerró la posibilidad de que el Ejecutivo impulse cambios respecto del Convenio 169, aunque defendió el derecho del ministro a expresar su posición.
Kast respaldó la postura de Alvarado y explicó que las declaraciones del ministro de Defensa apuntaban a analizar eventuales efectos del convenio en materias relacionadas con la seguridad nacional. Como ejemplo, mencionó las consecuencias que podría tener la aplicación de una consulta indígena en proyectos estratégicos vinculados con astilleros o construcción naval.
El mandatario también cuestionó la aplicación de la Ley Lafkenche y afirmó que se han producido abusos de sus disposiciones. Frente a esa situación, se mostró partidario de introducir modificaciones legales destinadas a corregir problemas en su implementación.
Kast rechazó que las declaraciones de Alvarado deban interpretarse como una desautorización al ministro de Defensa. Señaló que promueve que los integrantes de su gabinete analicen asuntos que trasciendan las competencias específicas de sus respectivas carteras y planteen distintas alternativas antes de que el Gobierno adopte una posición.
Pese a ello, el Presidente estableció una diferencia entre debatir la conveniencia del Convenio 169 y convertir su eventual revisión en una política gubernamental. Recalcó que cuestionar la permanencia de Chile en el tratado internacional no forma parte de la agenda de su administración.
Kast recordó además que los mecanismos para denunciar el convenio se encuentran regulados por el propio tratado y operan en períodos determinados. Aseguró que durante su mandato no corresponderá impulsar ese procedimiento y enfatizó que el instrumento fue ratificado previamente por el Congreso.
El jefe de Estado sostuvo que valora que sus ministros manifiesten diferentes puntos de vista antes de adoptar decisiones. Añadió que, aunque la determinación final corresponde al Presidente de la República, su método de trabajo contempla consultar permanentemente a integrantes del gabinete con distintas posiciones.
De esta manera, el Ejecutivo mantendrá fuera de sus prioridades una eventual salida del Convenio 169 de la OIT, mientras Kast sí dejó abierta la posibilidad de impulsar modificaciones a la Ley Lafkenche para enfrentar los problemas que, según afirmó, se han producido durante su aplicación.
DESCARTA COMPARACIÓN CON BORIC
El presidente Kast abordó también la evolución de su respaldo ciudadano después de más de cinco meses de gobierno y destacó la recuperación registrada tras la caída que experimentó su aprobación luego del denominado “bencinazo”. El mandatario también rechazó las comparaciones entre el inicio de su administración y el del expresidente Gabriel Boric.
Kast se refirió al 40% de aprobación obtenido en la última encuesta Cadem. El jefe de Estado valoró el resultado considerando que anteriormente su respaldo había descendido hasta aproximadamente 33% y sostuvo que prefiere observar la recuperación experimentada desde ese nivel.
El Presidente aseguró que las encuestas no determinan las decisiones de su administración y afirmó que su actuación política está orientada por sus convicciones. Recordó que mantuvo esa postura durante su etapa como candidato y señaló que pretende continuar con el mismo criterio durante su mandato.
Respecto del aumento en la percepción de que Chile se encuentra retrocediendo, Kast atribuyó parte de esa evaluación a que su administración ha buscado transparentar las condiciones económicas y de seguridad que, según afirmó, encontró al asumir el Ejecutivo.
El mandatario sostuvo que su gobierno podría haber recurrido a un mayor endeudamiento para estimular temporalmente la economía, pero descartó esa alternativa debido a sus consecuencias posteriores. En cambio, afirmó que optaron por informar a la ciudadanía sobre un escenario fiscal que calificó como estrecho y sobre una presencia del crimen organizado que, a su juicio, era mayor de lo que parte de la población percibía.
Kast reconoció que estas decisiones pueden tener costos políticos durante los primeros meses de gestión, aunque expresó su expectativa de que sean transitorios. Según señaló, hacia fines de este año o durante el próximo deberían comenzar a observarse mejores resultados en ámbitos como seguridad, salud y empleo.
El jefe de Estado también respondió a las comparaciones con Gabriel Boric, particularmente ante los análisis que señalan que su aprobación habría descendido con mayor rapidez que la registrada por su antecesor durante un período equivalente.
Kast rechazó que su situación represente un reflejo de las dificultades que anteriormente cuestionó en la administración de Boric. Argumentó que su gobierno está concentrado en ordenar una situación compleja heredada al momento de asumir y aseguró que confía en que las medidas implementadas permitirán mejorar las condiciones del país.
El Presidente contrastó ese escenario con los primeros meses del gobierno anterior y cuestionó que la administración de Boric estuviera marcada por el proceso constitucional. A su juicio, esa agenda dificultó las posibilidades de avanzar en otras materias y posteriormente fue rechazada por la ciudadanía en las urnas.
Con estos argumentos, Kast defendió el rumbo de su administración pese a las fluctuaciones de respaldo registradas en las encuestas. El mandatario insistió en que su prioridad es enfrentar las restricciones fiscales y avanzar en seguridad, salud y empleo, antes que orientar las decisiones del Ejecutivo según los resultados de los sondeos de opinión. (NP-ChatGPT-La Tercera-Infinita)
