He usado arriba un término filosófico político del pensador Thomas Hobbes. En mi opinión, es vez primera en la trayectoria del señor Presidente José Antonio Kast que asume uno de los roles centrales que cumple todo jefe de Estado soberano: a saber, actuar como líder político de la nación.

Su exposición al Congreso no fue magistral. Pero fue bien empática, así como clara en asumir el rol de guía del Poder Ejecutivo.

Es decir: expresar un diagnóstico, presentar las tres prioridades centrales para el cuatrienio 26-29, y enunciar las acciones a que se abocará.

Su estilo fue decirlo con respeto, sin descalificación, todo lo que ayuda al ambiente democrático. Al fin hemos observado una forma de lenguaje que contribuye a convocar, y ya no a desunir .

No estamos obligados a concordar con las políticas expuestas por don José Antonio Kast. Pero a buena hora resulta ser que el líder de nuestro país, legítimamente elegido, decide subir el discurso al estilo que corresponde —en el orden de las cosas de la sociedad—, al de un real mandatario.

Eduardo Aninat Ureta