El Ministerio de Justicia, encabezado por el subsecretario Ernesto Muñoz, convocó a una reunión de emergencia con la plana mayor de Gendarmería tras registrarse dos nuevas liberaciones por error en menos de 24 horas. Los incidentes, ocurridos en Santiago y Valparaíso, elevan a ocho los casos similares en meses recientes, profundizando la crisis institucional. Como respuesta inmediata, el Ejecutivo ordenó reforzar el principio de “doble revisión” obligatoria previo a cualquier liberación, exigiendo que el cumplimiento de este paso quede bajo constancia escrita para evitar la discrecionalidad de los funcionarios.

La severidad de la medida incluyó la suspensión inmediata de las vacaciones para todo el alto mando de Gendarmería, con el fin de asegurar que las jefaturas supervisen directamente la bajada de estas instrucciones a cada unidad del país. El subsecretario Muñoz enfatizó que se aplicará un “principio de responsabilidad en toda la línea”, lo que ya ha resultado en las primeras destituciones de los funcionarios directamente involucrados. La sanción también se extenderá a los jefes de unidad y directores regionales que no hayan ejercido el control jerárquico necesario para evitar estos fallos administrativos.

Este despliegue de las subdirecciones busca eliminar cualquier margen de error o excusa basada en el desconocimiento de los protocolos vigentes. Con la institución bajo la lupa pública y política, el Gobierno apuesta por una intervención directa en la cadena de mando para restablecer la seguridad en los procesos de libertad de reos e imputados. La crisis ocurre en un momento de alta sensibilidad respecto a la gestión penitenciaria, obligando a las autoridades a tomar medidas drásticas para frenar una seguidilla de negligencias que comprometen la confianza en el sistema de justicia. (NP-Gemini-Emol)