La justicia de Australia rechazó el último recurso presentado por Adriana Rivas para evitar su extradición a Chile, donde enfrenta cargos por su presunta participación en secuestros, torturas y desapariciones durante la dictadura de Augusto Pinochet.

El Tribunal Federal australiano desestimó la impugnación de la defensa contra la decisión del gobierno que había autorizado su entrega. La abogada de las familias de las víctimas, Adriana Navarro, calificó el fallo como histórico y destacó que no existían fundamentos sólidos para revisar la resolución.

La defensa de Rivas argumentó que los hechos debían ser considerados crímenes de lesa humanidad y no secuestros agravados, lo que, a su juicio, impediría la extradición al no tratarse de delitos tipificados de igual forma en ambos países al momento de su comisión. Sin embargo, el tribunal concluyó que los cargos están correctamente definidos como secuestro agravado y que las referencias a crímenes de lesa humanidad solo aportan contexto sobre la gravedad de los hechos.

Rivas, de 73 años, fue detenida en 2019 tras residir por más de tres décadas en Australia. Desde entonces, ha sostenido una extensa batalla judicial para evitar su traslado. Las autoridades chilenas la acusan de participar en el secuestro y desaparición de siete personas en el marco de la represión ejercida por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), acusaciones que ella niega.

Tras conocerse la resolución, la representación de las víctimas subrayó que el fallo reconoce la existencia de pruebas creíbles sobre la presunta participación de Rivas en los delitos investigados, destacando además que la decisión pone término a un prolongado proceso judicial.

El caso, iniciado hace más de una década, entra así en una etapa decisiva que acerca a la exagente a su eventual extradición y posterior juzgamiento en Chile por hechos ocurridos durante el régimen militar. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)