El exministro de Relaciones Exteriores y exembajador de Chile en Estados Unidos, Juan Gabriel Valdés, cuestionó al actual representante de Washington en Santiago, Brandon Judd, luego de que este respondiera a los ministros de Defensa, Fernando Barros, y de Agricultura, Jaime Campos, por sus críticas al arancel de 12,5% aplicado por Estados Unidos a productos chilenos.

En entrevista con radio Pauta, Valdés calificó el episodio como lamentable y sostuvo que Judd no forma parte del sistema político chileno, por lo que no le correspondería intervenir directamente en el debate interno. Añadió que no sería la primera vez que el diplomático adopta una actitud de ese tipo.

A juicio del excanciller, la función del embajador estadounidense consiste en informar a su Gobierno sobre las declaraciones de las autoridades chilenas y transmitir, por los canales diplomáticos correspondientes, las instrucciones que reciba desde Washington.

Valdés afirmó que un representante extranjero no debería involucrarse en una discusión política nacional y menos hacerlo en un tono que pueda interpretarse como una amenaza. Asimismo, recalcó que Chile debe ser tratado como un país soberano y respetado.

El exembajador señaló que habría planteado la misma objeción frente a una conducta similar de cualquier otra potencia, incluida China, porque su crítica apunta al respeto de las normas y prácticas diplomáticas.

Respecto de las declaraciones de los ministros de Defensa y Agricultura, Valdés sostuvo que se trata de una discusión distinta. En ese punto, coincidió con el canciller Francisco Pérez Mackenna en que la política exterior debe ser conducida por el Presidente de la República y expresada institucionalmente a través del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Sin embargo, también cuestionó la respuesta de la Cancillería y afirmó que Pérez Mackenna debió pronunciarse antes que otros integrantes del gabinete y antes de la intervención del embajador estadounidense. Según indicó, el silencio del ministro abrió espacio para que otras autoridades asumieran públicamente el debate.

Valdés advirtió que la falta de una reacción oportuna debilitó el papel de la Cancillería en un asunto especialmente delicado para el país. En esa línea, se sumó a los reparos formulados por el excanciller Heraldo Muñoz sobre la conducción de la controversia.

El exministro también estimó necesario explicar por qué Estados Unidos, pese a ser presentado por el Gobierno como un socio prioritario, aplicó a Chile una sobretasa de 12,5%, superior al gravamen de 10% impuesto a otras economías.

A su juicio, la demora de varios días en entregar una respuesta oficial permitió que distintas autoridades fijaran posiciones antes que la Cancillería, lo que terminó reduciendo su protagonismo en la conducción de la política exterior. (NP-ChatGPT-La Tercera-Duna)