El banco de inversiones JP Morgan realizó un detallado análisis del proyecto de Reconstrucción impulsado por el Gobierno de José Antonio Kast, destacando su enfoque procrecimiento y simplificación regulatoria, aunque advirtiendo importantes riesgos fiscales asociados a la iniciativa.
El informe fue elaborado por Diego Pereira, economista jefe para el Cono Sur de la entidad financiera, en momentos clave para la tramitación legislativa de la denominada megareforma.
Según el análisis, el Gobierno busca ejecutar una “delicada maniobra económica”, intentando reactivar el crecimiento sin comprometer la disciplina fiscal que históricamente ha sostenido la credibilidad financiera de Chile ante los mercados internacionales.
JP Morgan valoró especialmente las medidas orientadas a incentivar la inversión privada, reducir trabas regulatorias y disminuir impuestos corporativos, calificando el proyecto como el intento más ambicioso en años por cambiar el enfoque de política económica del país.
Sin embargo, el banco advirtió que la iniciativa presenta una fuerte asimetría entre costos y beneficios, debido a que el impacto fiscal negativo sería inmediato, mientras que las ganancias dependerían de un crecimiento económico futuro que no está garantizado.
El informe sostiene que, si la expansión económica proyectada no se concreta, los ingresos esperados por el Ejecutivo podrían no materializarse, generando déficits fiscales mayores a los estimados inicialmente.
Uno de los puntos más analizados fue la rebaja gradual del impuesto corporativo desde 27% a 23% entre 2027 y 2029, medida que JP Morgan calcula tendría un costo fiscal permanente equivalente al 0,44% del PIB.
Pese a ello, el banco consideró que la lógica económica detrás de la reducción tributaria es consistente, argumentando que la carga impositiva chilena actualmente se ubica sobre el promedio de la OCDE y puede afectar la inversión extranjera y la formación de capital.
Otro aspecto valorado por la entidad fue la agenda de simplificación regulatoria y permisología, descrita como el componente con mejor relación costo-beneficio dentro de toda la reforma.
En particular, JP Morgan destacó las modificaciones al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), los cambios a las medidas cautelares ambientales y las iniciativas destinadas a acelerar permisos para proyectos de inversión.
No obstante, el banco también advirtió riesgos políticos y ambientales asociados a algunas de estas medidas, especialmente respecto de las restricciones a cautelares ambientales, señalando que podrían reducir niveles de protección ecológica.
El informe puso además énfasis en el contexto fiscal con que Chile enfrenta la reforma, recordando que la deuda pública ya se aproxima al umbral prudente del 45% del PIB.
JP Morgan elaboró tres escenarios de crecimiento para proyectar los efectos de la iniciativa. En el escenario optimista, el proyecto lograría acercarse al equilibrio fiscal en cinco o seis años, mientras que en escenarios intermedios o pesimistas persistirían déficits relevantes durante largos períodos.
Finalmente, el banco concluyó que la reforma se sostiene sobre una premisa “atractiva, pero incierta”: que el crecimiento económico futuro permita generar recursos suficientes para compensar los costos fiscales iniciales del proyecto. (NP_ChatGPT-Emol-Agencias)
