El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, llamó este sábado a los países europeos a adoptar medidas más firmes frente a la migración irregular por vía marítima, al calificar la llegada de embarcaciones con migrantes como una “invasión” que amenaza la estabilidad del continente.
Las declaraciones fueron realizadas durante la conmemoración del 82° aniversario del desembarco de Normandía, en el Cementerio Estadounidense de Colleville-sur-Mer, ubicado junto a la playa de Omaha, uno de los principales escenarios de la operación aliada del 6 de junio de 1944 durante la Segunda Guerra Mundial.
En su intervención, Hegseth sostuvo que, mientras hace más de ocho décadas las playas europeas fueron escenario de una ofensiva militar para liberar al continente del nazismo, actualmente otros sectores costeros enfrentan la llegada de embarcaciones procedentes del Mediterráneo.
El jefe del Pentágono mencionó específicamente a España, Italia, Grecia y Bulgaria, afirmando que esos países reciben de manera constante barcos con migrantes y cuestionando la respuesta de las capitales europeas frente al fenómeno.
Asimismo, planteó que la principal interrogante es cuándo los gobiernos europeos actuarán frente a esta situación o si, a su juicio, ya es demasiado tarde para revertirla.
Las declaraciones se enmarcan en la postura que ha mantenido la administración del presidente Donald Trump respecto de las políticas migratorias europeas, el control de fronteras y el fortalecimiento de la seguridad en el continente.
Durante su discurso, Hegseth afirmó que la paz solo puede preservarse mediante la fortaleza militar, la cooperación entre aliados y una firme voluntad política compartida entre Estados Unidos y Europa.
En esa línea, sostuvo que el mundo es más seguro y próspero cuando Estados Unidos y sus socios mantienen una posición sólida en la defensa de los valores y libertades occidentales.
El secretario de Defensa agregó que, aunque Washington continuará ejerciendo un papel de liderazgo, espera que los países aliados asuman mayores responsabilidades y actúen de manera coordinada cuando las circunstancias lo requieran.
El funcionario también criticó lo que describió como una actitud de complacencia adoptada por Occidente desde el término de la Segunda Guerra Mundial, señalando que la libertad y la paz no son condiciones permanentes, sino logros que deben resguardarse mediante determinación, honor y capacidad de defensa.
Las palabras de Hegseth fueron pronunciadas en un escenario de alto simbolismo histórico, donde reposan miles de soldados estadounidenses que participaron en la batalla de Normandía y que son recordados por su contribución a la liberación de Europa durante el conflicto mundial.
El discurso refuerza la línea política impulsada por la administración Trump, que en recientes documentos estratégicos ha instado a los países europeos a fortalecer sus políticas de seguridad, incrementar su gasto en defensa y ejercer un mayor control sobre sus fronteras para mantener una alianza sólida con Estados Unidos. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)
