El jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, brigadier Gustavo Javier Valverde, quedó en el centro de una controversia diplomática luego de realizar declaraciones en las que aludió a la soberanía sobre Magallanes, el extremo sur y el paso Drake.

Durante una entrevista difundida en el canal de YouTube “La Fábrica del Podcast”, Valverde señaló que “Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía” y destacó la importancia estratégica de mantener presencia en una zona que conecta los océanos Atlántico y Pacífico.

Las palabras generaron una inmediata reacción del gobierno chileno. Tanto el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, como el canciller Francisco Pérez Mackenna reafirmaron que la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes es indiscutiblemente chilena.

La Cancillería anunció además el envío de una nota de protesta a Argentina, mientras desde Buenos Aires intentaron bajar la tensión señalando que su posición oficial está determinada por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984.

El gobierno de Javier Milei agregó que ambos instrumentos se encuentran plenamente vigentes y ratificó su compromiso con la relación bilateral y con el tratamiento de las diferencias mediante los canales institucionales establecidos.

Valverde, de 59 años, asumió como jefe de la Fuerza Aérea Argentina a fines de noviembre de 2024, en reemplazo de Fernando Luis Mengo, quien dejó el cargo tras cuestionamientos relacionados con el uso de aeronaves militares para fines personales y denuncias por acoso laboral y abuso de autoridad.

El brigadier fue uno de los pocos altos mandos que permaneció en la conducción militar durante los cambios promovidos por la administración de Milei. Medios argentinos lo han descrito como un oficial de perfil técnico y con una trayectoria considerada intachable por autoridades del Ministerio de Defensa.

Su carrera mantiene una estrecha relación con Mendoza. Allí cursó estudios secundarios en el Liceo Militar General Espejo y posteriormente realizó parte de su formación como piloto de combate en la IV Brigada Aérea de El Plumerillo.

Valverde ingresó a la Fuerza Aérea en 1986 y egresó de la Escuela de Aviación Militar en 1989. Más tarde se especializó como piloto de combate y obtuvo una licenciatura en Sistemas Aéreos y Aeroespaciales.

Durante su trayectoria ha pilotado aeronaves A-4B, A-4C y A-4R. También se desempeñó como instructor de vuelo en España, donde operó sistemas F-5, y acumuló experiencia en operaciones vinculadas con radares y vigilancia aeroespacial.

Uno de los antecedentes destacados durante su ascenso fue su participación en la puesta en marcha de un radar en Santa Fe que permitió detectar y seguir una aeronave vinculada al narcotráfico, operación que terminó con la incautación de unos 500 kilos de cocaína.

También ha desempeñado funciones internacionales. En 2020 fue agregado de Defensa en España, con extensión de responsabilidades hacia Marruecos y Países Bajos, y participó en tareas del Comando Conjunto Aeroespacial durante la realización de la cumbre del G-20 en Argentina.

Su gestión al frente de la Fuerza Aérea ha estado marcada además por la incorporación de los aviones F-16 adquiridos por Argentina a Dinamarca, proceso que fue presentado por las autoridades trasandinas como una de las principales prioridades para recuperar capacidades operativas.

La controversia por sus declaraciones sobre Magallanes se suma a otro episodio reciente. En abril, el jefe del Servicio de Hidrografía Naval argentino, contraalmirante Hernán Montero, había señalado que el Estrecho de Magallanes era chileno, pero afirmó que su entrada oriental sería argentina.

Aquellas declaraciones también generaron cuestionamientos en Chile y llamados a reafirmar los tratados vigentes. Con el nuevo episodio protagonizado por Valverde, el gobierno chileno volvió a insistir en que la soberanía sobre el Estrecho de Magallanes está jurídicamente resuelta y no se encuentra abierta a discusión. (NP-ChatGPT-La Tercera)