Paulo Contreras presentó su renuncia como jefe de la División de Contrainteligencia de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), luego de la publicación de antecedentes que revelaron comunicaciones sostenidas durante años con el abogado Luis Hermosilla mientras ocupaba altos cargos en la Policía de Investigaciones.
La salida de Contreras fue confirmada por fuentes del Ministerio del Interior y se produjo pocas horas después de que una investigación periodística expusiera una serie de conversaciones entre ambos, registradas entre 2018 y 2023, donde se señala que el exalto oficial de la PDI habría entregado información reservada vinculada a investigaciones, reportes internos y antecedentes sobre distintas autoridades y figuras públicas.
Según los antecedentes publicados, las comunicaciones incluyeron mensajes de WhatsApp, encuentros presenciales y conversaciones mediante otras plataformas digitales. La investigación sostiene que parte de la información compartida habría estado relacionada con datos migratorios, procesos internos de instituciones policiales y estrategias frente a publicaciones periodísticas.
Entre los episodios mencionados aparece la entrega de antecedentes sobre el entonces alcalde de Recoleta, Daniel Jadue; comentarios respecto de los generales de Carabineros Mario Rozas y Marcelo Araya durante procesos institucionales; además de coordinaciones vinculadas a informaciones relacionadas con el exdirector general de la PDI Héctor Espinosa, quien era representado legalmente por Hermosilla.
TRAYECTORIA EN LA PDI Y LLEGADA A INTELIGENCIA
Contreras desarrolló una carrera de 34 años en la Policía de Investigaciones, institución en la que alcanzó el grado de prefecto general y llegó a ocupar la segunda posición de mando. Tras su retiro a fines de 2024, fue nombrado en marzo de 2026 como jefe de la División de Contrainteligencia de la ANI durante el gobierno del Presidente José Antonio Kast.
La controversia abrió cuestionamientos respecto de los procesos de revisión y evaluación utilizados para designar autoridades en cargos sensibles vinculados a inteligencia y seguridad nacional.
PARLAMENTARIOS PIDEN INVESTIGACIÓN Y EXPLICACIONES AL GOBIERNO
Antes de confirmarse la renuncia, la senadora Daniella Cicardini y el diputado Daniel Manouchehri, ambos del Partido Socialista, presentaron una denuncia ante la Fiscalía Nacional solicitando investigar los antecedentes conocidos públicamente.
La acción busca determinar la eventual existencia de delitos asociados a violación de secretos, cohecho y soborno, además de esclarecer el alcance de los intercambios de información entre Contreras y Hermosilla.
Los parlamentarios también anunciaron solicitudes de información dirigidas a la Agencia Nacional de Inteligencia y a organismos del Ejecutivo para conocer qué antecedentes fueron considerados antes del nombramiento del exfuncionario policial.
Desde la oposición plantearon que el caso requiere aclarar si las autoridades conocían estos vínculos antes de la designación o si existieron fallas en los mecanismos de evaluación para un cargo considerado estratégico dentro del aparato de inteligencia del Estado. (NP-ChatGPT-El Mostrador)
