Tras un periodo de hermetismo y reflexión post-balotaje, la exministra del Trabajo y excandidata presidencial de la centroizquierda, Jeannette Jara, rompió el silencio este domingo en Mesa Central de Canal 13. La militante comunista despejó las dudas sobre su futuro político al confirmar que mantendrá su militancia en el Partido Comunista (PC), descartando los rumores de un eventual distanciamiento tras el triunfo de José Antonio Kast.
Jara describió la campaña presidencial como una “máquina de demoler” que, sumada a sus tres años de intensa gestión en la cartera de Trabajo, le exigieron una pausa necesaria. Explicó que su decisión de quedarse en el PC responde a la vigencia de principios como la justicia social y el bien común, valores que considera escasos en el escenario político actual.
RADIOGRAFÍA DE LA DERROTA SEGÚN JARA
La exabanderada realizó un crudo análisis sobre los elementos que inclinaron la balanza a favor de la opción republicana, apuntando a factores culturales, sistémicos y comunicacionales.
- Impugnación al Poder: Sostuvo que en Chile existe una tendencia instalada de castigar electoralmente a quien ostenta el cargo, volviéndolo “inmediatamente impugnable” sin importar la gestión.
- El “Deseo de Progreso”: Reconoció que el progresismo debe entender que la ciudadanía exige derechos sociales (salud, educación, pensiones), pero sin renunciar al éxito personal dentro del modelo. “Nadie quiere que le vaya mal”, sentenció.
- Desinformación: Apuntó al avance de la ultraderecha global mediante campañas agresivas de fake news y discursos de odio en redes sociales que distorsionaron el debate.
- Voto de Resistencia: Fue enfática en señalar que los votos obtenidos no son un capital personal, admitiendo que para muchos electores fue difícil decidir “entre la ultraderecha y una candidata comunista”.
Pese a no adjudicarse un liderazgo exclusivo en la futura oposición, Jara aseguró que seguirá vinculada apasionadamente al debate público y al diseño de políticas públicas. Su confirmación en el PC estabiliza la interna de la colectividad de cara al cambio de mando, donde el partido pasará de ser el corazón del oficialismo de Boric a un actor clave en la fiscalización del gobierno de Kast. (NP-Gemini-La Tercera)
