The Asian archipelago is shaking off decades of pacifist slumber by merging its industrial base with a new intelligence agency, aiming to shield itself against continental expansionism and the vulnerabilities of modern warfare.
The instinct for survival has finally put an end to Japanese pacifism. Fearing that Asia might see a repeat of the war-torn fracture in Ukraine or the volatility of the Middle East, Tokyo has decided to break its near-exclusive reliance on the Pentagon and rearm. The island nation is undergoing a radical transformation. It is not only manufacturing lethal weaponry capable of power projection—a capability unseen since 1945—but has also just approved its first economic intelligence center to safeguard its commercial sector and prevent its microchips from ending up guiding the missiles of rival powers.
Current Prime Minister Sanae Takaichi—emboldened by a landslide election victory that consolidated the hardline faction of the Liberal Democratic Party (LDP)—has spearheaded this bureaucratic and operational metamorphosis. The government is now in the fourth year of a massive five-year, 43-trillion-yen (approximately $315 billion) plan designed to double the military budget and meet the NATO standard of 2% of GDP. With an allocation nearing $60 billion this year, this financial injection cements Tokyo’s position as the world’s third-largest military spender, trailing only the United States and China.
JAPON CAMBIA LA DIPLOMACIA DEL TITUBEO POR MISILES DE CRUCERO Y UNA CIBERDEFENSA ACTIVA
El archipiélago asiático fulmina largas décadas de letargo pacifista fusionando su base industrial con una inédita agencia de inteligencia para blindarse frente al expansionismo continental y las vulnerabilidades de la guerra moderna
El instinto de supervivencia termina de jubilar al pacifismo nipón. Ante el temor de que el continente asiático replique la fractura bélica de Ucrania o el polvorín de Oriente Próximo, Tokio ha decidido romper su dependencia casi exclusiva del Pentágono y rearmarse. La nación insular atraviesa una metamorfosis radical. Ya no solo ensambla armamento letal con una capacidad de proyección exterior inédita desde 1945, sino que acaba de aprobar su primera central de espionaje económico para blindar su tejido comercial y evitar que sus microchips terminen guiando misiles de potencias rivales.
La actual primera ministra, Sanae Takaichi, reforzada por una aplastante victoria electoral que consolidó al ala más dura del Partido Liberal Democrático (PLD), ha capitaneado esta metamorfosis burocrática y operativa. El Ejecutivo transita hoy el cuarto año de un monumental plan quinquenal de 43 billones de yenes (unos 315.000 millones de dólares) diseñado para duplicar el presupuesto castrense y alcanzar el estándar OTAN del 2% del PIB. Con una asignación que este año roza los 60.000 millones de dólares, la inyección financiera consolida a Tokio como el tercer mayor inversor militar, solo por detrás de Estados Unidos y China.
Los jugosos contratos están revitalizando un sector que llevaba décadas languideciendo por falta de demanda interna y estrictas prohibiciones de exportación. Los planificadores del Ministerio de Defensa han asimilado las amargas lecciones de la guerra de desgaste en Europa del Este. La prioridad ya no es solo defender sus playas, sino arrear primero. Para ello, está desplegando este año los primeros lotes de misiles de crucero Tomahawk adquiridos a Washington, al tiempo que acelera la producción masiva de la versión mejorada de su misil antibuque Tipo 12, extendiendo su alcance a más de 1.000 kilómetros para cubrir la costa este china y la península coreana.
Escaparate letal para potencias medias
Las implicaciones geopolíticas de este formidable rearme trascienden las fronteras del archipiélago. Mitsubishi Heavy Industries (MHI) encarna la resurrección corporativa. El gigante industrial no solo lidera el desarrollo de un planeador hipersónico nacional, compite para construir la nueva flota de fragatas polivalentes para Australia, basadas en su exitosa clase Mogami. De concretarse, sería el mayor hito exportador de la historia militar nipona.
Simultáneamente, Japón avanza a velocidad de crucero en el Global Combat Air Programme (GCAP), codesarrollando un caza furtivo de sexta generación junto a la italiana Leonardo y la británica BAE Systems, con el primer vuelo de prueba programado para la próxima década. Este catálogo ofrece una alternativa vital para democracias atrapadas en un dilema de proveedores mundiales, dado que los equipos norteamericanos sufren cuellos de botella en su producción y precios prohibitivos, el material ruso ha evidenciado deficiencias en Ucrania, y el armamento chino acarrea peajes inasumibles.
Entretanto, Filipinas e Indonesia ya evalúan adquirir patrulleras y radares de vigilancia costera fabricados por Kawasaki y NEC, buscando un suministrador confiable que ayude a contener la agresiva coerción marítima de Pekín en el Mar de la China Meridional sin hipotecar sus alianzas.
Escudo contra fugas civiles
Pero producir arsenales avanzados carecería de sentido si el conocimiento crítico acaba evaporándose por la puerta de atrás. Es aquí donde entra en juego la Agencia de Seguridad Económica e Inteligencia. Esta maquinaria estatal nace tras constatar que semiconductores, fibra de carbono o rodamientos de precisión despachados desde Osaka o Yokohama terminaban en el interior de drones kamikaze rusos y norcoreanos.
La nueva entidad centraliza desde este año múltiples bases de datos aduaneros, alertas cibernéticas e informes de inteligencia de señales (SIGINT) para detectar redes de empresas pantalla operando bajo apariencia mercantil en el Sudeste Asiático. Ya no basta con acorazar las bases de las Fuerzas de Autodefensa; el Estado ahora escudriña los pedidos de microcontroladores en Saitama o las fábricas de máquinas herramienta en Nagoya. Para una economía históricamente abierta y orientada a la exportación civil, asumir que cualquier transacción de tecnología de “doble uso” esconde riesgos supone un cambio de paradigma brutal.
Las costuras del milagro logístico
Transformar esta ambición en realidad operativa exige, no obstante, superar obstáculos estructurales. Tras décadas de infrainversión y pacifismo constitucional, escasea el talento técnico. El reloj demográfico corre en contra de unas fábricas envejecidas que se quedan sin relevo generacional para actualizarse. Además, la paradoja de la interdependencia atenaza a los grandes conglomerados, cuyas divisiones más rentables continúan atadas a cadenas de suministro de tierras raras controladas por Pekín.
El talón de Aquiles institucional se halla en los insuficientes sistemas de defensa digital. Las intrusiones detectadas en 2023 y 2024 en la agencia espacial JAXA y en los propios servidores del gobierno encendieron las alarmas en Washington, cuestionando la viabilidad de compartir inteligencia de nivel Top Secret. La reciente aprobación de la ley de “Ciberdefensa Activa” busca taponar esta hemorragia, permitiendo al Estado hackear de forma preventiva servidores hostiles. Neutralizar estos asaltos definirá si los miles de millones invertidos se traducen en disuasión creíble o acaban subsidiando el espionaje rival.
Aplausos regionales y furia continental
Como resultaba previsible, China ha respondido a esta renovada musculatura con represalias. Los castigos incluyen cuotas restrictivas a la exportación de galio, germanio y grafito —minerales críticos para la industria militar japonesa— y una intensa campaña propagandística que equipara maliciosamente a Tokio con el oscuro imperialismo de los años treinta.
No obstante, el dinámico vecindario del Indo-Pacífico rechaza frontalmente la narrativa alarmista de Pekín. Manila hizo historia al activar el Acuerdo de Acceso Recíproco (RAA), acogiendo tropas de combate niponas en su territorio soberano para maniobras conjuntas con fuego real, mientras Hanoi y Nueva Delhi despliegan su alfombra roja para acordar vías seguras de suministro logístico.
Frente al embate económico del régimen de Xi y los nudos de su propia gestión, el pulso de la “Dama de Hierro” japonesa sigue intacto. Las compañías niponas han dejado atrás los complejos para reivindicar su papel como motores de la industria militar, mientras el país asimila a contrarreloj el arte de la diplomacia que ya domina su vecino surcoreano. Modernizar este colosal engranaje exigirá tiempo, pero desde Tokio aseguran estar preparados para el desafío: como advirtió Takaichi al presentar su renovada estrategia, la era de las dudas se ha extinguido.

THE FIRST PHASE OF LOCAL CONSTRUCTION FOR THE SCORPÈNE EVOLVED WILL BEGIN THIS MONTH IN INDONESIA
On July 2, PT PAL Indonesia and Naval Group hosted a press visit to PT PAL’s submarine construction and maintenance facilities in Surabaya, East Java. The event showcased preparations for the start of construction on two Scorpène Evolved submarines for the Indonesian Navy (TNI AL) under the Scorpène Republik Indonesia (SRI) program.
The visit highlighted the progress made by both companies regarding infrastructure, personnel training, and production readiness as Indonesia moves closer to the domestic construction of these French-designed submarines.
Vincent Vimont, Naval Group’s SRI program director, revealed that the first steel cut for the lead Scorpène submarine will take place this month. Sea trials and testing are scheduled for 2030–2032, with delivery set for 2032.
Construction of the second submarine is set to begin in 2027, followed by sea trials and testing between 2031 and 2033, with delivery expected in 2033. As reported by *Naval News* in 2024, PT PAL will build both submarines in parallel, with a one-year interval between them. PT PAL also indicated that the schedule could be accelerated if construction proceeds without setbacks.
Both companies stated that the project will create approximately 2,250 jobs, including roles in support services and post-delivery maintenance. They added that future orders for Scorpène submarines would generate even more employment. Furthermore, Naval Group noted that its team for the Indonesian program includes personnel who previously supported local Scorpène production in India and Brazil, allowing Indonesia to benefit from the experience gained in those countries.
LA PRIMERA FASE DE CONSTRUCCIÓN LOCAL DEL SCORPENE EVOLUTION COMENZARÁ ESTE MES EN INDONESIA
El 2 de julio, PT PAL Indonesia y Naval Group organizaron una visita de prensa a las instalaciones de construcción y mantenimiento de submarinos de PT PAL en Surabaya, Java Oriental, para mostrar los preparativos para el inicio de la construcción de dos submarinos Scorpène Evolved para la Marina de Indonesia (TNI AL) en el marco del programa Scorpène Republik Indonesia (SRI).
La visita puso de relieve el progreso alcanzado por ambas compañías en infraestructura, capacitación de personal y preparación para la producción, a medida que Indonesia se acerca a la construcción nacional de los submarinos de diseño francés.
Vincent Vimont, director del programa SRI de Naval Group, reveló que el primer corte de acero para el submarino Scorpène principal tendrá lugar este mes, y que las pruebas y los ensayos en el mar están programados entre 2030 y 2032, antes de su entrega en 2032.
La construcción del segundo submarino comenzará en 2027, seguida de pruebas y ensayos en el mar entre 2031 y 2033, con entrega prevista para 2033. Como informó Naval News en 2024, PT PAL construirá ambos submarinos en paralelo, con un intervalo de un año entre ellos. PT PAL también sugirió que el cronograma podría acelerarse si la construcción avanza sin contratiempos.
Ambas compañías afirmaron que el proyecto creará alrededor de 2250 puestos de trabajo, incluyendo funciones en servicios de apoyo y mantenimiento posterior a la entrega. Añadieron que futuros pedidos de submarinos Scorpène generarían aún más empleos. Además, Naval Group indicó que su equipo en el programa indonesio incluye personal que anteriormente brindó apoyo a la producción local del Scorpène en la India y Brasil, lo que permitirá a Indonesia beneficiarse de la experiencia adquirida en ambos países.
Según Agus Rifai, director de la División de Submarinos de PT PAL, las instalaciones de producción actuales de la compañía permiten la construcción o el mantenimiento simultáneo de hasta cuatro submarinos Scorpène. Añadió que PT PAL también utilizará equipos, instalaciones y la experiencia adquirida en su anterior programa de submarinos Tipo 209 para el proyecto Scorpène.
Tecnología, sensores y armas
Naval Group anunció que el submarino contará con tecnología de detección acústica similar a la utilizada en los submarinos nucleares de misiles balísticos (SSBN) franceses. El diseño también incluirá el sistema de combate SUBTICS, sensores acústicos y no acústicos totalmente integrados, un sistema de sonar mejorado con una matriz planar y procesamiento avanzado de señales.
Gracias a su configuración completa de baterías de iones de litio, el submarino tendrá una autonomía de misión de hasta 80 días.
El submarino podrá transportar una carga mixta de hasta 18 torpedos pesados y misiles SM39 Exocet. En respuesta a una pregunta de Naval News, Naval Group confirmó que el Scorpène Evolved podrá disparar el misil Exocet de próxima generación lanzado desde submarinos, el SM40, que MBDA está desarrollando actualmente.
Además, durante la gira de prensa, se reveló que la Marina de Indonesia se unió al Club Scorpène en 2025, convirtiéndose en su miembro más reciente junto con Brasil, Chile, India y Malasia.
Potencial de exportación y colaboración futura de Indonesia para el dominio de la tecnología de submarinos, 2 de julio de 2026
El director del programa PT PAL RDI, el contralmirante (retirado) Wiranto, quien sirvió en los submarinos de la clase Whiskey y Tipo 209 de la Marina de Indonesia, dijo que el proyecto Scorpène Evolved forma parte de la Fase II del Programa Nacional de Maestría en Tecnología Submarina de Indonesia, que tiene como objetivo capacitar al país para diseñar, construir y eventualmente exportar sus propios submarinos de fabricación nacional entre 2042 y 2050.
PT PAL y Naval Group revelaron que han discutido la posibilidad de utilizar Indonesia como centro de producción conjunta para los submarinos Scorpène encargados por otros países, así como un centro para trabajos de mantenimiento, reparación y revisión (MRO) en las flotas de Scorpène de otras armadas.
Sin embargo, en respuesta a la pregunta de Naval News, Naval Group afirmó que dicha cooperación requeriría un nuevo acuerdo formal, ya que el contrato actual no otorga a Indonesia el derecho a comercializar o vender el Scorpène a terceros países.
Tanto los representantes de PT PAL como los de Naval Group afirmaron que están explorando una cooperación más amplia que vaya más allá del programa Scorpène, ya que Naval Group también ha ofrecido otros productos, incluida la transferencia de tecnología relacionada con sistemas de armas como misiles y torpedos.
Respecto a la posibilidad de que Indonesia encargue submarinos Scorpène Evolved adicionales, ambas compañías confirmaron que las negociaciones aún continúan.

KOREA SHOULD GIVE DUAL CITIZENSHIP TO ITS DIASPORA TO FIGHT POPULATION CRISIS, SAYS OKA OFFICIAL
Korea should expand dual citizenship for its overseas diaspora to help counter the country’s population decline, a senior official at the Overseas Koreans Agency (OKA) said Tuesday, urging the government to treat ethnic Koreans abroad as strategic partners rather than subjects of regulatory control.
“Considering our current demographic challenges, Korea should allow dual citizenship for Korean diasporas, who share Korea’s historical and cultural identity, for a better future for the country,” OKA Vice Commissioner Kim Min-cheol said during a press briefing.
“In line with global standards, the basic philosophy of the OKA is clear; Korea must proactively embrace the diaspora of 8 million, recognizing them as both citizens and strategic partners of Korea … It is time for Korea to redefine what nationality means.”
He pointed to Japan as a cautionary example, warning that Korea risks repeating its neighbor’s prolonged economic stagnation if the population continues to shrink.
To tackle the diaspora issue, Kim called for a fundamental shift in approach, saying past policy had treated returning ethnic Koreans — particularly those from China — as targets for management and control rather than as potential contributors.
“Embracing them and fostering their integration as contributing members of society will be pivotal in easing social tensions,” he said.
Korea’s population peaked at 51.83 million in 2020, according to Ministry of Data and Statistics data, before beginning a downturn driven by low fertility and natural population decline. An influx of ethnic Koreans and foreign nationals has helped slow the trend, but the figure is still projected to fall to 50.7 million by 2036.
The overseas Korean population — those of Korean descent or holding Korean citizenship living abroad — stood at around 7 million as of 2025, with approximately 4.6 million, or 66 percent, holding foreign citizenship and the remaining 2.4 million retaining Korean nationality.
On mandatory military service, a politically sensitive issue in Korea, Kim said the age threshold for dual citizenship should be removed or abolished entirely for those who have already fulfilled their military obligations or have none to fulfill.
He also called for expanding alternative military service options for those born outside of Korea who hold dual citizenship by birth, for example, allowing them to serve the country at overseas embassies or facilities.
Kim outlined several OKA initiatives planned for the second half of this year. The agency is developing a “Koreans Week” event designed to function both as a community festival and a Meetings, Incentives, Conventions and Exhibitions (MICE)-generating occasion.
“While the precise economic impact remains to be calculated, the estimated MICE effect of establishing a ‘Koreans Week,’ inviting overseas Koreans to their home country, is highly promising, based on visitor numbers of similar events. The World Korean Business Convention attracts between 3,000 and 10,000 attendees, with the event in Jeonju, Jeolla Province drawing some 60,000 visitors.”
The OKA is also planning to create a hub for helping the startup companies of diaspora Koreans or those seeking to expand their business overseas by using the agency’s global network.
COREA DEBERÍA OTORGAR LA DOBLE CIUDADANÍA A SU DIÁSPORA PARA COMBATIR LA CRISIS DEMOGRÁFICA, SEGÚN UN FUNCIONARIO DE LA OKA
Corea debería ampliar la concesión de la doble ciudadanía a su diáspora en el extranjero para ayudar a contrarrestar el descenso demográfico del país, afirmó el martes un alto funcionario de la Agencia de Coreanos en el Extranjero (OKA), instando al gobierno a tratar a los coreanos étnicos residentes en el exterior como socios estratégicos en lugar de como sujetos de control normativo.
“Teniendo en cuenta nuestros actuales desafíos demográficos, Corea debería permitir la doble ciudadanía para las diásporas coreanas —que comparten la identidad histórica y cultural de Corea— en aras de un futuro mejor para el país”, declaró Kim Min-cheol, subcomisionado de la OKA, durante una rueda de prensa.
“En consonancia con los estándares globales, la filosofía fundamental de la OKA es clara: Corea debe acoger de manera proactiva a su diáspora de 8 millones de personas, reconociéndolas tanto como ciudadanos como socios estratégicos del país… Es hora de que Corea redefina el significado de la nacionalidad”.
Señaló a Japón como un ejemplo de advertencia, alertando de que Corea corre el riesgo de repetir el prolongado estancamiento económico de su vecino si la población continúa disminuyendo.
Para abordar la cuestión de la diáspora, Kim abogó por un cambio fundamental de enfoque, señalando que las políticas anteriores trataban a los coreanos étnicos que regresaban —particularmente a los procedentes de China— como objetos de gestión y control, en lugar de como posibles contribuyentes a la sociedad.
“Acogerlos y fomentar su integración como miembros activos de la sociedad será crucial para aliviar las tensiones sociales”, afirmó.
La población de Corea alcanzó su máximo histórico de 51,83 millones de habitantes en 2020, según datos del Ministerio de Datos y Estadísticas, antes de iniciar una tendencia a la baja impulsada por la baja tasa de natalidad y el descenso natural de la población. La llegada de coreanos étnicos y ciudadanos extranjeros ha contribuido a frenar esta tendencia, pero se prevé que la cifra caiga a 50,7 millones para el año 2036.
Published twice per week by Nuevo Poder. Articles and op-eds focusing on geopolitical issues around Indo-Pacific area
Editor: LW, senior fellow of REDCAEM and CESCOS
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