The Japan Air Self-Defense Force (JASDF) is now the fourth operator of the F-35B, the short takeoff and vertical landing (STOVL) variant of the Lockheed Martin F-35 fighter jet, after activating a unit at Nyutabaru Air Base. The Japanese Ministry of Defense held a ceremony at the base on the southern island of Kyushu to officially begin the JASDF’s deployment of the F-35B.
According to the ministry, the introduction of this model expands the operational capabilities of Japanese air defense by allowing operations from shorter runways compared to conventional takeoff and landing (CTOL) aircraft, and providing a greater dispersion capability, given its short takeoff and vertical landing (STOVL) ability.
This will allow the F-35B to operate from aircraft carriers and amphibious assault ships, primarily from the Japan Maritime Self-Defense Force (JMSDF) ships currently being converted into light aircraft carriers, the “Izumo” and “Kaga,” as do the other three users of this F-35 variant: the United States, Italy, and Great Britain. The first Japanese F-35B was delivered in 2024, although, like subsequent aircraft, it remained in the United States for pilot and technical personnel training and testing. The first three arrived in Japan in August of last year, as previously reported by defensa.com.
JAPÓN YA ES OFICIALMENTE EL CUARTO OPERADOR DEL AVIÓN DE COMBATE F-35B
La Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón es ya el cuarto operador de la versión del despegue corto y aterrizaje vertical del avión de combate Lockheed Martin F-35, la B, tras activar una unidad en la base aérea de Nyutabaru. El ministerio de Defensa de Japón organizó una ceremonia en instalación, en la austral isla del archipiélago de Kyūshū, para iniciar oficialmente el empleo de sus F-35B por la Japan Air Self-Defense Force (JASDF).
Según el ministerio, la introducción de este modelo amplía las capacidades operativas de la defensa aérea japonesa, al permitir operaciones desde pistas más cortas en comparación con los de despegue y aterrizaje convencionales o CTOL (Conventional Take Off and Landing), y una gran capacidad de dispersión, dada su capacidad de despegue en corto y aterrizaje vertical o Short Take Off Vertical Landing (STOVL).
Esto permitirá a los F-35B operar desde portaaviones y buques de asalto anfibios, principalmente desde los ahora en vías de transformación en portaaviones ligeros “Izumo” y “Kaga” de la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón o Japan Maritime Self-Defense Force (JMSDF), como hacen los otros tres usuarios de esta versión del F-35: Estados Unidos, Italia y Gran Bretaña. El primer F-35B japonés fue entregado en 2024, aunque, como los siguiente, permaneció en Estados Unidos para entrenamiento de sus pilotos y personal técnico y realizar pruebas; llegando los tres primeros a Japón en agosto del pasado año, como ya publicó defensa.com.
Situada en el sur del país, la base aérea de Nyutabaru alberga una unidad de combate, equipadas con el avión de combate Mitsubishi F-15J (versión japonesa del Boeing F-15C), cuyo principal rol son las misiones de defensa aérea regional, del extremo sur de Japón. Con la llegada del F-35B, la instalación amplía su espectro operativo, incorporando una nueva capacidad que refuerza la respuesta aérea japonesa ante amenazas en su entorno estratégico, como son la cercana Corea del Norte, pero sobre todo la República Popular China, que se está dotando a pasos agigantados con nuevos portaaviones.
El F-35B complementa a la versión CTOL del F-35A —también ya en servicio en la fuerza aérea nipona— ofreciendo una mayor versatilidad operativa, especialmente en escenarios donde no se dispone de pistas de gran longitud o de infraestructura plenamente desarrollada, que se dan en múltiples pequeñas islas del área del Indo-Pacífico. Japón continúa así con la expansión gradual de su flota de aviones de combate de 5ª generación, tras encargar 105 de la variante CTOL, y 42 de los referidos F-35B, con lo que se convertirá en uno de los principales operadores de este aparato, tras lo Estados Unidos.

CHINA BUILDS THE WORLD’S LARGEST AIRPORT ON ARTIFICIAL TERRAIN, DEFYING NATURE
This new mega-airport in China is not just an infrastructure project, but a tool to strengthen global connectivity.
In the 21st century, China’s infrastructure expansion no longer depends solely on the natural limits of its territory. Faced with urban saturation and the accelerated growth of air transport, it has begun to create new areas on the sea to support its development.
In this regard, China is driving one of the world’s most ambitious projects: the construction of a complete international airport on an artificial island, designed to become the largest of its kind globally.
The project is the Dalian Jinzhouwan International Airport, currently under construction off the coast of Dalian, in northeastern China. The new infrastructure will be built entirely on land reclaimed from the sea, with an approximate area of 20 to 20.9 square kilometers, making it the world’s largest airport built on an artificial island, surpassing similar facilities such as Hong Kong and Kansai.
CHINA CONSTRUYE EL AEROPUERTO MÁS GRANDE DEL MUNDO EN TERRENO ARTIFICIAL Y DESAFÍA LA NATURALEZA
Esta nuevo megaaeropuerto de China no es solo una obra de infraestructura, sino una herramienta para fortalecer la conectividad global
En el mundo del siglo XXI, la expansión de la infraestructura de China ya no depende únicamente de los límites naturales del territorio. Frente a la saturación urbana y el crecimiento acelerado del transporte aéreo, ha comenzado a crear nuevas superficies sobre el mar para sostener su desarrollo.
En este sentido, China impulsa uno de los proyectos más ambiciosos del mundo. La construcción de un aeropuerto internacional completo sobre una isla artificial, diseñado para convertirse en el más grande de su tipo a nivel global.
El proyecto corresponde alAeropuerto Internacional Dalian Jinzhouwan, actualmente en construcción frente a la costa de la ciudad de Dalian, en el noreste de China. La nueva infraestructura se levantará íntegramente sobre terreno ganado al mar, con una superficie aproximada de 20 a 20,9 kilómetros cuadrados, lo que lo convertirá en el aeropuerto construido sobre isla artificial más grande del mundo, superando a instalaciones similares como Hong Kong y Kansai.
La inversión total del proyecto alcanza los 4.300 millones de dólares, financiados como parte de una estrategia nacional para ampliar la capacidad aeroportuaria y responder al crecimiento sostenido del transporte aéreo. Su construcción responde, en gran medida, a la saturación del actual aeropuerto de Dalian, que ha alcanzado sus límites operativos debido a restricciones geográficas y urbanas que impiden su expansión.
Desde el punto de vista técnico, el aeropuerto ha sido diseñado con una escala excepcional. Contará con cuatro pistas de aterrizaje y una terminal de aproximadamente 900.000 metros cuadrados. En su fase inicial, podrá recibir alrededor de 43 millones de pasajeros anuales, pero su capacidad final alcanzará hasta 80 millones de pasajeros por año, además de procesar cerca de un millón de toneladas de carga. Estas cifras lo posicionarán entre los principales centros de transporte aéreo del mundo y consolidarán el papel de Dalian como nodo logístico internacional.
La construcción de la isla artificial representa uno de los mayores desafíos del proyecto. Para crear una base estable en el mar, se han utilizado millones de metros cúbicos de arena y roca, junto con técnicas avanzadas de cimentación diseñadas para garantizar estabilidad frente a las corrientes marinas y las condiciones geológicas complejas.
Más allá de su dimensión física, el aeropuerto refleja una lógica estratégica más amplia. Ubicada cerca de rutas comerciales clave y con fuertes vínculos económicos con Japón y Corea del Sur, Dalian es un centro industrial y portuario fundamental en el noreste chino.
AI IS NOW A BATTLEGROUND: ANTHROPIC JUST ACCUSED DEEPSEEK AND OTHER CHINESE COMPANIES OF “DISTILLING” CLAUDE
• Anthropic accuses DeepSeek, Moonshot, and MiniMax of extracting capabilities from Claude through distillation
• More than 16 million queries and some 24,000 fraudulent accounts were allegedly used
For months, we’ve discussed the race between the United States and China to dominate artificial intelligence as if it were simply about who trains the most powerful model or releases the next version first. But the battle is shifting to a more delicate arena: the rules of the game. When one lab accuses another of extracting capabilities from its system to accelerate its own development, the discussion goes beyond the technical aspects. That’s exactly what Anthropic has just done by denouncing “distillation” campaigns against its Claude model.
The accusation. In a statement published this Monday, the company claims to have detected “industrial-scale campaigns” aimed at extracting capabilities from Claude. According to their account, the activities attributed to DeepSeek, Moonshot, and MiniMax involved more than 16 million queries and question-and-answer interactions, channeled through approximately 24,000 fraudulent accounts, in violation of their terms of service and regional access restrictions.
The race and the suspicion. The announcement from the firm led by Dario Amodei comes amid growing tension surrounding the progress of Chinese AI. It’s worth recalling that DeepSeek disrupted the Silicon Valley landscape a year ago with the launch of R1, a competitive model presented as being developed at a fraction of the cost of American alternatives. The impact was immediate in the markets and reignited the political debate in Washington about technological advantage over China.
Distilling isn’t always cheating. Anthropic itself acknowledges that distillation is a common technique in the sector. In simple terms, it involves training a less capable model using the responses generated by a more powerful one—something large laboratories use to create smaller, more affordable versions of their own systems. The problem, according to the company, arises when this practice is used to “acquire powerful capabilities from other laboratories in a fraction of the time and at a fraction of the cost” of developing them independently. In that case, distillation ceases to be internal optimization and becomes, again according to Anthropic, a way of leveraging the work of others

LA IA YA ES UN CAMPO DE BATALLA: ANTHROPIC ACADA DE ACUSA A DEEPSEEK Y OTRAS EMPRESAS CHINAS DE “DESTILAR” CLAUDE
- Anthropic acusa a DeepSeek, Moonshot y MiniMax de extraer capacidades de Claude mediante destilación
- Se habrían utilizado más de 16 millones de consultas y unas 24.000 cuentas fraudulentas
Durante meses hemos hablado de la carrera entre Estados Unidos y China por dominar la inteligencia artificial como si se tratara únicamente de quién entrena el modelo más potente o lanza antes la próxima versión. Pero el pulso empieza a desplazarse a otro terreno más delicado: el de las reglas del juego. Cuando un laboratorio acusa a otro de extraer capacidades de su sistema para acelerar el propio desarrollo, la discusión va más allá de lo técnico. Eso es exactamente lo que acaba de hacer Anthropic al denunciar campañas de “destilación” contra su modelo Claude.
La denuncia. En un texto publicado este lunes, la compañía afirma haber detectado “campañas a escala industrial” destinadas a extraer capacidades de Claude. Según su versión, las actividades atribuidas a DeepSeek, Moonshot y MiniMax habrían implicado más de 16 millones de consultas, interacciones de pregunta y respuesta, y se habrían canalizado a través de unas 24.000 cuentas fraudulentas, en violación de sus términos de servicio y de sus restricciones regionales de acceso.
La carrera y la sospecha. El anuncio de la firma liderada por Darío Amodei se produce en un contexto de tensión creciente alrededor del progreso de la IA china. Recordemos que DeepSeek alteró el panorama de Silicon Valley hace un año con el lanzamiento de R1, un modelo competitivo que se presentó como desarrollado a una fracción del coste de alternativas estadounidenses. El impacto fue inmediato en los mercados y reavivó el debate político en Washington sobre la ventaja tecnológica frente a China.
Destilar no siempre es trampa. La propia Anthropic reconoce que la destilación es una técnica habitual en el sector. Consiste, en términos simples, en entrenar un modelo menos capaz utilizando las respuestas generadas por uno más potente, algo que los grandes laboratorios emplean para crear versiones más pequeñas y económicas de sus propios sistemas. El problema, según la compañía, aparece cuando esa práctica se utiliza para “adquirir capacidades poderosas de otros laboratorios en una fracción del tiempo y a una fracción del costo” que supondría desarrollarlas de forma independiente. En ese caso, la destilación dejaría de ser una optimización interna para convertirse, siempre según Anthropic, en una forma de aprovechar el trabajo ajeno.
Patrón reconocible. Los tres laboratorios habrían utilizado cuentas fraudulentas y servicios proxy para acceder a Claude a gran escala mientras intentaban evitar los sistemas de detección. La compañía detalla infraestructuras, lo que llama “hydra cluster”, redes extensas de cuentas que distribuyen el tráfico entre su API y plataformas en la nube de terceros, de modo que cuando una cuenta era bloqueada, otra ocupaba su lugar. Anthropic sostiene que lo que diferenciaba estas actividades de un uso normal no era una consulta aislada, sino la repetición masiva y coordinada de solicitudes orientadas a extraer capacidades muy concretas del modelo.
Tres campañas. Aunque Anthropic presenta las campañas como parte de una misma dinámica, distingue matices relevantes. DeepSeek habría focalizado sus más de 150.000 consultas en extraer capacidades de razonamiento y en generar alternativas seguras a preguntas políticamente sensibles. Moonshot, con más de 3,4 millones de consultas, se habría orientado hacia el desarrollo de agentes capaces de usar herramientas y manipular entornos informáticos. MiniMax concentraría el mayor volumen, más de 13 millones de consultas, y según el relato de Anthropic, reaccionó en cuestión de horas ante el lanzamiento de un nuevo sistema, redirigiendo su tráfico para intentar extraer capacidades de su sistema más reciente.
Un asunto geopolítico. La compañía firma que los modelos destilados ilícitamente pueden perder las salvaguardas que buscan impedir que actores estatales o no estatales utilicen la IA para fines como el desarrollo de armas biológicas o campañas de desinformación. También sostiene que la destilación socava los controles de exportación al permitir a laboratorios extranjeros acortar distancias por otras vías, aunque al mismo tiempo reconoce que ejecutar estas extracciones a gran escala requiere acceso a chips avanzados, reforzando así la lógica de restringir su disponibilidad y, a la vez, recordando que el riesgo crecería si esas capacidades acabaran integrándose en sistemas militares, de inteligencia o de vigilancia.
Published twice per week by Nuevo Poder. Articles and op-eds focusing on geopolitical issues around Indo-Pacific area
Editor: LW, senior fellow of REDCAEM and CESCOS
Submit contributions (that can be read with ease and pleasure), to ilwb@email
