El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, acusó a España de mantener una “guerra diplomática” contra su país, anunciando la expulsión de representantes españoles del centro de coordinación para la supervisión del alto el fuego en la Franja de Gaza.

La decisión fue comunicada tras críticas del Gobierno español a las acciones militares israelíes, en el contexto del conflicto con Hamás. Netanyahu sostuvo que no permitirá que ningún país actúe contra Israel sin enfrentar consecuencias, acusando a España de hostilidad y de difamar a las fuerzas armadas israelíes.

La medida implica la salida de los delegados españoles del Centro de Coordinación Cívico-Militar ubicado en Kiryat Gat, una instancia multinacional creada para supervisar el alto el fuego y avanzar en planes de estabilización y reconstrucción en Gaza. Según autoridades israelíes, la decisión responde a lo que calificaron como un sesgo persistente del Ejecutivo español.

RESPUESTA DESDE ESPAÑA

Desde el Gobierno español, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, rechazó las acusaciones y calificó los dichos de Israel como “absurdos y calumniosos”. Además, criticó la ofensiva israelí en Gaza y acusó a ese país de obstaculizar esfuerzos diplomáticos internacionales.

El conflicto diplomático entre ambas naciones se ha intensificado desde los ataques de Hamás en octubre de 2023 y la posterior ofensiva israelí en Gaza, que ha sido ampliamente cuestionada por diversos gobiernos, entre ellos el liderado por Pedro Sánchez.

La expulsión de los representantes españoles marca un nuevo episodio de deterioro en las relaciones bilaterales, en medio de un escenario internacional marcado por tensiones geopolíticas y críticas cruzadas sobre el manejo del conflicto en Medio Oriente. (NP-ChatGPT-Bio Bio-Agencias)