Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron este sábado el lanzamiento de una sexta andanada de misiles provenientes de Irán, lo que activó nuevamente las alarmas antiaéreas en puntos neurálgicos como Jerusalén y Tel Aviv. Los sistemas de defensa se encuentran plenamente operativos, registrándose múltiples intercepciones en los cielos de las principales ciudades. Esta nueva fase de hostilidades se produce tras la ofensiva inicial lanzada por Israel y Estados Unidos contra ciudades iraníes como Teherán, Tabriz e Isfahán, lo que ha derivado en un intercambio de fuego masivo en distintos frentes de la región.

Hasta el mediodía de este sábado, las autoridades israelíes han contabilizado seis ataques sucesivos que comenzaron durante las primeras horas de la mañana. Mientras la Guardia Revolucionaria iraní reivindica ataques contra bases estadounidenses en el Golfo y centros militares en territorio israelí, los servicios de emergencia en Haifa reportaron el primer herido leve tras el impacto de un proyectil en un edificio residencial. Cabe recordar que Haifa, debido a su infraestructura crítica y refinerías, ha sido un objetivo recurrente en enfrentamientos previos, manteniendo a la población en un estado de refugio constante.

Pese a la intensidad del bombardeo, el alcance total de los daños materiales y humanos sigue bajo estricta reserva debido a la censura militar que rige en la zona para evitar la filtración de coordenadas estratégicas. La situación de seguridad es crítica, con el espacio aéreo cerrado y la población civil siguiendo instrucciones de resguardo inmediato ante la posibilidad de nuevas oleadas. Este escenario de represalias cruzadas marca uno de los momentos más tensos de la crisis, con ambas potencias militares operando a su máxima capacidad defensiva y ofensiva. (NP-Gemini-Bio Bio-Agencias)