Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron este lunes la eliminación de Hussein Makled, identificado como el jefe del cuartel general de inteligencia de Hezbolá, durante un operativo aéreo calificado como un “ataque preciso” en la capital del Líbano. El anuncio ocurre en medio de una violenta escalada de hostilidades que ha dejado, de manera preliminar, un saldo de 31 fallecidos y cerca de 150 heridos tras una serie de bombardeos en la periferia de Beirut y el sur del país.
La ofensiva israelí se presenta como una respuesta directa a los recientes ataques con drones y proyectiles lanzados por la agrupación chií contra instalaciones militares en el norte de Israel. Hezbolá justificó sus acciones como una represalia ante el asesinato del líder supremo iraní, Alí Jameneí, y denunció el incumplimiento del cese al fuego pactado en 2024. Por su parte, el mando militar israelí aseguró haber impactado infraestructuras estratégicas y depósitos de armamento pertenecientes a la organización paramilitar.
DESARME E INHABILITACIÓN MILITAR EN EL LÍBANO
En un giro político de gran envergadura, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, anunció este lunes la prohibición de toda actividad de carácter militar por parte de Hezbolá dentro del territorio nacional. La medida busca restringir el rol de la organización exclusivamente a la esfera política, obligando al grupo al desarme total tras considerar que sus acciones bélicas han provocado contraataques devastadores para la población civil y la infraestructura del Líbano.
Durante una conferencia de prensa, la autoridad libanesa enfatizó la necesidad de forzar la entrega del arsenal en manos de la agrupación musulmana para evitar nuevas represalias internacionales. Este anuncio se produce en un contexto de máxima tensión regional, donde la capacidad operativa de Hezbolá se ha visto severamente afectada por la pérdida de cuadros de inteligencia clave y la presión interna de un gobierno que busca desvincularse del conflicto directo entre Irán e Israel.
GOBIERNO DE EL LÍBANO PROHÍBE ACTIVIDADES MILITARES DE HEZBOLÁ
Más temprano, el primer ministro del Líbano, Nawaf Salam, había anunciado este lunes una medida histórica al prohibir toda acción de carácter militar o de seguridad por parte del grupo chiita Hezbolá. La decisión gubernamental restringe el rol de la organización exclusivamente a la esfera política y a los marcos constitucionales del país. Esta determinación surge como respuesta directa a los recientes ataques lanzados por la milicia contra Israel, los cuales desencadenaron un contraataque que dejó un saldo de 31 fallecidos y 149 heridos en territorio libanés.
La administración de Salam informó que obligará a la agrupación paramilitar a entregar la totalidad de su armamento al Estado. El jefe de Gobierno calificó como “ilegales” las operaciones ejecutadas al margen de las instituciones oficiales y recalcó que las decisiones sobre la guerra y la paz corresponden únicamente a la autoridad legítima libanesa. En esa línea, instruyó a las fuerzas de seguridad nacionales a prevenir cualquier ofensiva que se origine desde el Líbano hacia el exterior para evitar nuevas represalias internacionales.
COMPROMISO CON EL CESE DE HOSTILIDADES
Durante una rueda de prensa difundida por medios internacionales, el primer ministro condenó las acciones de Hezbolá contra instalaciones militares israelíes, las cuales fueron justificadas por el grupo como una represalia tras el asesinato del líder iraní Alí Jameneí. Salam enfatizó que su país mantiene un firme compromiso con la detención de la violencia y la reanudación de las negociaciones diplomáticas, haciendo un llamado a la comunidad internacional y a sus aliados para lograr el cese permanente de los bombardeos israelíes.
La reciente oleada de ataques por parte de las fuerzas de Israel ha golpeado con fuerza el sur del Líbano, el Valle de la Bekaa y los suburbios del sur de Beirut. Estas acciones militares han provocado un desplazamiento masivo de civiles desde las zonas afectadas, agravando la crisis humanitaria en la región. Con este decreto de desarme, el Gobierno libanés busca recuperar el control soberano sobre su territorio y desmarcarse de la confrontación bélica regional que mantiene bajo amenaza la estabilidad del Estado. (NP-Gemini-Emol-Agencias)
