Irán confirmó este martes que no permitirá el ingreso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a las instalaciones nucleares que fueron bombardeadas por Israel y Estados Unidos durante la guerra de 2025, pese al inicio de las negociaciones con Washington para alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin al conflicto en Oriente Medio.

La decisión fue anunciada al término de la primera ronda de conversaciones técnicas desarrolladas en Suiza, proceso que se inició tras la firma de un memorando de entendimiento entre ambos países. Las negociaciones, mediadas por Pakistán y Qatar, contemplan un plazo inicial de 60 días para abordar materias como el programa nuclear iraní y el levantamiento de sanciones internacionales.

El portavoz de la diplomacia iraní, Esmail Baqai, desmintió las declaraciones del vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien había asegurado que Teherán aceptó permitir inspecciones internacionales en los complejos nucleares afectados por los bombardeos. La autoridad iraní sostuvo que no existe ninguna reunión programada con el director general del OIEA ni está previsto autorizar inspecciones en las instalaciones dañadas.

Los ataques ejecutados durante el conflicto alcanzaron los complejos nucleares de Fordo, Natanz e Isfahán. Aunque el nivel de destrucción no ha sido precisado oficialmente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró que las capacidades nucleares iraníes fueron “aniquiladas” y volvió a afirmar que Teherán aceptó someterse a inspecciones internacionales de alto nivel.

En paralelo, Trump sostuvo que, considerando las concesiones realizadas por Irán, autorizó mantener abierto el estrecho de Ormuz sin nuevos bloqueos navales. Sin embargo, las autoridades iraníes insistieron en que la administración de esa estratégica vía marítima cambiará de manera permanente tras la guerra.

El jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó que el estrecho de Ormuz será administrado conjuntamente por Irán y Omán y advirtió que su funcionamiento no volverá a ser el mismo. Ambos países informaron además que analizan la implementación de servicios marítimos y la eventual aplicación de tarifas a las embarcaciones que transiten por la zona.

Mientras continúan las negociaciones diplomáticas, el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz alcanzó niveles récord tras el fin del conflicto, consolidando nuevamente a esa ruta como uno de los principales corredores para el transporte mundial de hidrocarburos. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)