El Ejército de Israel informó este domingo la detección de misiles lanzados desde Irán hacia el norte del país, activando las alertas de emergencia en diversas zonas y marcando el primer ataque iraní directo contra territorio israelí desde el alto el fuego alcanzado en abril.

Según las Fuerzas de Defensa de Israel, una primera andanada incluyó dos misiles, seguida por un segundo lanzamiento cuya magnitud aún era evaluada por las autoridades militares al cierre de esta edición. La Fuerza Aérea israelí inició de inmediato operaciones de interceptación y defensa para neutralizar la amenaza.

Las autoridades llamaron a la población a seguir las instrucciones del Comando del Frente Interno, advirtiendo que, pese a la efectividad de los sistemas de defensa antiaérea, estos no garantizan una protección absoluta frente a todos los proyectiles.

Por su parte, el servicio de emergencias Maguén David Adom informó que hasta el momento no se habían registrado víctimas ni impactos confirmados en zonas pobladas. Paralelamente, equipos de bomberos y rescate realizaron inspecciones en distintos puntos de los Altos del Golán tras recibir reportes de posibles incidentes relacionados con el ataque.

La ofensiva se produjo luego de una serie de advertencias formuladas por autoridades iraníes en respuesta a recientes bombardeos israelíes sobre objetivos en el Líbano. Teherán había señalado que cualquier continuidad de las operaciones militares israelíes en territorio libanés sería considerada una violación de los entendimientos alcanzados previamente y podría desencadenar represalias.

Horas antes del lanzamiento de misiles, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, declaró que las bases y activos israelíes y estadounidenses en la región podrían convertirse en objetivos legítimos si persistían las acciones militares contra el Líbano. En la misma línea, el portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, advirtió que la respuesta de Irán sería “firme y contundente”.

Las tensiones aumentaron especialmente tras un ataque israelí contra el suburbio de Dahye, en Beirut, considerado un bastión de Hizbulá. El bombardeo ocurrió pocos días después de que Israel y el Gobierno libanés anunciaran un alto el fuego condicionado, acuerdo que no fue respaldado por la organización chií.

El intercambio de amenazas coincide además con nuevos esfuerzos diplomáticos para reactivar las negociaciones entre Irán y Estados Unidos. En ese contexto, el ministro del Interior de Pakistán llegó a Teherán para entregar un mensaje relacionado con las conversaciones destinadas a poner fin al conflicto regional y facilitar la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.

La nueva escalada genera preocupación internacional debido al riesgo de una expansión del conflicto en Medio Oriente, una región que continúa enfrentando altos niveles de tensión tras meses de enfrentamientos, negociaciones fallidas y ataques cruzados entre distintos actores estatales y grupos armados.

TRUMP BUSCA FRENAR REPRESALIA ISRAELÍ

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se comunicará con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, para pedirle que no responda militarmente al reciente ataque con misiles lanzado por Irán contra Israel, argumentando que las negociaciones para poner fin al conflicto se encuentran en una etapa decisiva.

Según declaraciones entregadas al medio estadounidense Axios, Trump sostuvo que tanto Israel como Irán ya realizaron acciones militares y que una nueva escalada podría poner en riesgo los avances diplomáticos alcanzados hasta ahora. El mandatario insistió en que se encuentra “muy cerca” un acuerdo definitivo con Teherán para terminar con la guerra que ya supera los cien días de duración.

El jefe de la Casa Blanca afirmó que no desea que los acontecimientos de las últimas horas hagan fracasar las conversaciones en curso. En ese contexto, reiteró su intención de persuadir al Gobierno israelí para evitar una respuesta militar que pueda desencadenar una nueva fase de enfrentamientos en la región.

Las declaraciones se producen después de que Irán lanzara misiles contra territorio israelí, en una acción que rompió el alto el fuego alcanzado con mediación estadounidense en abril pasado. Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que todos los proyectiles fueron interceptados con éxito por los sistemas de defensa aérea y que no se registraron daños significativos.

Pese a ello, la ofensiva provocó una fuerte reacción dentro del Gobierno israelí. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, emitió un mensaje en redes sociales en el que pidió una respuesta contundente contra Teherán, aumentando la presión interna sobre el Ejecutivo de Netanyahu.

Trump también manifestó críticas hacia las recientes operaciones militares israelíes en el Líbano, señalando que no está conforme con esos bombardeos y advirtiendo que las acciones de ambas partes dificultan los esfuerzos diplomáticos para alcanzar una solución negociada.

En paralelo, el mandatario estadounidense llamó nuevamente a las autoridades iraníes a retomar el diálogo y avanzar hacia un acuerdo que permita reducir las tensiones en Medio Oriente. Según explicó, la prioridad de Washington sigue siendo evitar una expansión del conflicto y consolidar un entendimiento duradero entre las partes involucradas.

La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional, que observa con preocupación el riesgo de una nueva escalada militar en una región marcada por enfrentamientos, negociaciones intermitentes y una creciente incertidumbre sobre la estabilidad futura del conflicto. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)