La Guardia Revolucionaria de Irán aseguró este miércoles que dos buques resultaron alcanzados por minas cuando intentaban atravesar el estrecho de Ormuz, en momentos de elevada tensión entre Teherán y Washington y después de nuevos intercambios de ataques entre ambas partes.
Según la versión difundida por la televisión pública iraní IRIB, las embarcaciones, cuya identidad no fue informada, debieron detenerse después de impactar con minas y posteriormente se incendiaron. La Guardia Revolucionaria sostuvo además que fue necesario evacuar a sus tripulaciones.
Teherán afirmó que las naves habían sido puestas a disposición de agentes estadounidenses con el propósito de atravesar lo que calificó como una “ruta ilegal” dentro del estratégico paso marítimo. Estas afirmaciones corresponden a la versión entregada por las autoridades iraníes y no fueron acompañadas en la información disponible por una confirmación independiente sobre las circunstancias de los incidentes.
La Armada de la Guardia Revolucionaria reiteró que previamente había advertido sobre los riesgos de navegar por sectores que, según sostiene, permanecen minados. También anunció futuras sanciones contra las compañías navieras que utilicen rutas impulsadas por Estados Unidos en lugar de aquellas autorizadas por Irán.
El anuncio se produjo después de que una empresa saudí confirmara la muerte de dos tripulantes de uno de sus barcos tras un “incidente de seguridad” ocurrido a última hora del lunes, mientras la embarcación intentaba cruzar el estrecho de Ormuz. Los antecedentes proporcionados no permiten establecer por sí solos que ese episodio corresponda a uno de los dos buques mencionados por la Guardia Revolucionaria.
El control de la navegación por Ormuz se ha convertido en uno de los principales focos de disputa entre Irán y Estados Unidos. Teherán ha rechazado reiteradamente la utilización del corredor sur y la semana pasada anunció un principio de entendimiento con Omán para gestionar el tráfico marítimo en la zona.
Según la versión iraní, ese entendimiento contempla el cierre de la ruta meridional, cuya seguridad Estados Unidos sostiene que puede garantizar en coordinación con sus socios regionales.
El Presidente estadounidense, Donald Trump, había afirmado el 25 de agosto que el estrecho de Ormuz se encontraba libre de minas. En esa oportunidad, advirtió que Estados Unidos destruiría cualquier embarcación que intentara volver a instalar estos artefactos en el paso marítimo.
Las versiones contrapuestas sobre la presencia de minas elevan la incertidumbre en torno a la navegación por uno de los corredores marítimos estratégicos de Oriente Medio, mientras persisten las tensiones militares y la falta de avances diplomáticos para contener el conflicto regional. (NP-ChatGPT-La Tercera-Agencias)
