La Guardia Revolucionaria de Irán informó la incautación de dos buques en el estrecho de Ormuz, en un contexto de creciente tensión regional pese a la prórroga indefinida del alto el fuego anunciada por Donald Trump. Según un comunicado difundido por la agencia Tasnim, las embarcaciones “MSC-FRANCESCA” y “EPAMINODES” habrían operado sin permisos y manipulado sus sistemas de navegación, lo que fue considerado una amenaza a la seguridad marítima.

El cuerpo militar calificó la situación en el estratégico paso como una “línea roja” para la República Islámica, señalando que ambas naves fueron trasladadas hacia la costa iraní. No se entregaron detalles sobre la bandera de los buques ni sobre la situación de sus tripulaciones, en medio de un escenario marcado por incidentes en la zona.

En paralelo, la agencia británica UKMTO reportó al menos dos ataques contra embarcaciones cercanas al estrecho. Uno de ellos afectó al buque “Euphoria”, de bandera panameña, mientras que otro incidente se registró contra un portacontenedores en las proximidades de Omán. A estos hechos se sumó un tercer ataque reportado por la firma Vanguard y recogido por BBC Verify.

Los episodios se producen en medio de la extensión de la tregua por parte de Washington, aunque con la mantención de un bloqueo naval que ha sido rechazado por Teherán, que lo considera una vulneración del acuerdo vigente. Esta situación ha contribuido a endurecer la postura iraní frente a nuevas negociaciones.

En el plano diplomático, Shehbaz Sharif sostuvo una reunión con el embajador iraní en Islamabad, Reza Amiri Moghadam, con el objetivo de abordar la crisis y promover el diálogo. En el encuentro también participó el canciller Ishaq Dar, quien previamente había conversado con la alta comisionada británica Jane Marriott sobre los esfuerzos para facilitar negociaciones.

Las gestiones diplomáticas se desarrollan en un contexto de incertidumbre respecto a nuevas rondas de diálogo entre delegaciones encabezadas por el vicepresidente estadounidense JD Vance y el dirigente iraní Mohammad Bagher Qalibaf, tras los primeros contactos realizados en abril. No obstante, Irán reiteró que no participará en nuevas instancias mientras se mantenga el bloqueo naval, consolidando un escenario de tensión entre acciones militares y avances diplomáticos limitados. (NP-ChatGPT-Emol-Agencias)