El Gobierno de Irán lanzó este martes una severa advertencia a las potencias europeas, instándolas a no sumarse a la ofensiva militar iniciada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. El portavoz del Ministerio de Exteriores, Esmaeil Baqaei, aseguró que cualquier intervención por parte de Alemania, Francia o el Reino Unido tendrá “consecuencias” globales, calificando de contradictoria la postura de Europa al evaluar posibles medidas defensivas contra capacidades militares iraníes. Según el diplomático, la violación a la legalidad internacional y a la Carta de las Naciones Unidas representa una amenaza directa para la estabilidad de todo el planeta.
Durante una comparecencia ante la prensa, Teherán reafirmó que su prioridad ha sido siempre la vía diplomática, lamentando que las conversaciones nucleares previas con Washington no hayan evitado la actual escalada. Baqaei enfatizó que el Consejo de Seguridad de la ONU tiene el deber urgente de detener la guerra, denunciando que la intervención militar no fue una elección de su país, sino una imposición externa. Asimismo, el portavoz subrayó que las respuestas armadas de la Guardia Revolucionaria no constituyen actos de hostilidad contra las naciones vecinas, sino un ejercicio legítimo del derecho a la defensa ante la agresión extranjera.
Finalmente, el Ejecutivo iraní hizo un llamado a la comunidad internacional para recuperar el “sentido común” y evitar que Estados Unidos utilice territorios de países musulmanes para lanzar ataques. La cancillería iraní advirtió que el incumplimiento de las promesas diplomáticas y la traición al Derecho Internacional sitúan al sistema de las Naciones Unidas en un punto de quiebre definitivo. Irán insistió en que su labor histórica ha sido trabajar por la seguridad regional, instando a sus vecinos a ser cautelosos frente a las operaciones estratégicas que se desarrollan en la zona de conflicto. (NP-Gemini-Emol Europa Press)
