La Bolsa de Santiago finalizó el primer semestre de 2026 con un rendimiento positivo, aunque muy por debajo del registrado el año anterior. El principal indicador bursátil del mercado local, el IPSA, acumuló un alza de 3,42% entre enero y junio, su desempeño más débil para un primer semestre desde 2020, cuando la pandemia provocó una caída de 15,2%.

En la última jornada de junio, el índice avanzó 0,71% y cerró en 10.839,8 puntos, consolidando un semestre marcado por fuertes cambios en el escenario internacional y una elevada volatilidad en los mercados.

Analistas señalaron que el comportamiento del IPSA estuvo dividido en dos etapas. Durante las primeras semanas del año, la bolsa chilena alcanzó máximos históricos, superando los 11.700 puntos a fines de enero, impulsada por el buen desempeño de los mercados y el precio de las materias primas.

Sin embargo, el conflicto entre Estados Unidos e Irán y las tensiones en torno al Estrecho de Ormuz provocaron un aumento de la incertidumbre internacional, llevando al índice a retroceder hasta niveles cercanos a los 10.200 puntos antes de recuperar parte de las pérdidas tras el acuerdo de paz anunciado en junio.

Entre las acciones con mejor desempeño destacaron empresas ligadas al sector inmobiliario y energético. Mallplaza y Parque Arauco mejoraron su posición dentro del IPSA, mientras Engie Energía Chile lideró las ganancias del índice durante el semestre. En contraste, Cencosud registró la mayor caída entre las compañías que integran el selectivo.

SQM-B fue la acción con el mayor avance del período, impulsada por el fortalecimiento de los precios del cobre y el favorable escenario para el mercado del litio.

De cara al segundo semestre, especialistas estiman que la evolución del IPSA dependerá principalmente del comportamiento del precio del cobre, de la estabilidad geopolítica en Medio Oriente y del avance de la denominada Ley de Reconstrucción impulsada por el Gobierno.

Los analistas proyectan que, si esos factores evolucionan favorablemente, el principal índice bursátil chileno podría volver a superar los 11.000 puntos e incluso acercarse nuevamente a sus máximos históricos, aunque advierten que una eventual reactivación del conflicto en Medio Oriente o un endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos representan los principales riesgos para el mercado. (NP-ChatGPT-Emol)