El primer año de vigencia del convenio de doble tributación entre Chile y Estados Unidos generó un alza inédita del 25% en las inversiones locales declaradas en dicho país durante 2024. Según datos del Servicio de Impuestos Internos (SII) obtenidos vía Transparencia, los contribuyentes informaron montos superiores a los US$ 41 mil millones en la Operación Renta 2025. Este incremento refleja un cambio estratégico en el comportamiento de los inversionistas, quienes han aprovechado la reducción de la carga fiscal y la mayor certeza jurídica que otorga el acuerdo.
Esteban Larrondo, abogado tributario y CEO de Latam en USA, destaca que el tratado transformó a Estados Unidos de un mercado «atractivo pero complicado» a uno con reglas claras y menores costos impositivos. Según el experto, los inversionistas han dejado atrás la lógica defensiva de buscar paraísos fiscales o estructuras a través de terceros, optando ahora por la transparencia y la diversificación en activos reales e instrumentos financieros directos. Esto permite una planificación patrimonial de largo plazo que puede traspasarse de forma ordenada entre generaciones.
DESAFÍOS EN EL CUMPLIMIENTO Y COORDINACIÓN JURÍDICA
A pesar de los beneficios fiscales, Larrondo advierte que el nuevo escenario exige una mayor rigurosidad en el cumplimiento normativo. El desafío actual no radica en pagar menos impuestos —puesto que las tasas ya están definidas por el convenio— sino en coordinar de manera consistente la contabilidad y los marcos legales de ambas jurisdicciones. El abogado subraya que el tratado «castiga la improvisación», obligando a los contribuyentes a diseñar estructuras sólidas que puedan resistir eventuales fiscalizaciones conjuntas entre el SII y el fisco estadounidense. (NP-Gemini-La Tercera)



