El editorial del domingo del diario “El Mercurio”, titulado “Inconstitucionalidad poco plausible”, afirma que sostener la inconstitucionalidad tributaria es una completa exageración, pues el mecanismo operaría a través de un contrato que el Estado firmaría libremente respecto de determinados inversionistas, manteniendo intacta su potestad tributaria y soberanía respecto de todos los demás.
El particular contrato que el proyecto propone es uno en que, a diferencia de las concesiones y otros, solo el Estado se obliga. Ese peculiar contrato no solo asegura invariabilidad tributaria a quien lo suscribe. Futuros inversionistas, durante los próximos 25 años, podrán invocar la garantía de la igualdad de los tributos en caso de que el Estado decida subir la tasa.
Lo que se moteja como completa exageración deviene así en un riesgo cierto para la potestad tributaria soberana que debiera detentar el legislador.
Parece más sabio garantizar la estabilidad en las reglas del juego a través de amplios entendimientos políticos que por leyes invariables. (El Mercurio Cartas)
Jorge Correa Sutil
