La interpelación al canciller Francisco Pérez Mackenna abrió un debate dentro de la propia oposición sobre la conducción de la instancia y la estrategia desplegada por el diputado Nelson Venegas (PS), encargado de formular las preguntas al ministro. Mientras algunos parlamentarios cuestionaron la profundidad y utilidad de la sesión, otros defendieron su pertinencia y pusieron el foco en las respuestas entregadas por el secretario de Estado.
La discusión surgió después de una jornada en que la política exterior del gobierno del presidente José Antonio Kast quedó sometida a cuestionamientos parlamentarios en materias como el Escudo de las Américas, las relaciones con Estados Unidos, la controversia por las Islas Malvinas y otros asuntos internacionales.
Venegas defendió posteriormente su actuación y aseguró que las consultas realizadas estuvieron sustentadas en antecedentes “técnicos, reales y concretos”. Sin embargo, legisladores de distintos sectores opositores expresaron evaluaciones divergentes sobre los resultados de la interpelación.
El presidente del PPD, diputado Raúl Soto, cuestionó especialmente la forma en que se desarrolló el intercambio y consideró que la dimensión comunicacional terminó imponiéndose sobre una discusión más profunda.
“Fue de lado y lado una puesta en escena enfocada más bien en lo mediático. Es poco lo que se pudo profundizar sobre lo que es más relevante, como el alcance del Escudo de las Américas”, afirmó en Radio Pauta.
La adhesión de Chile a esa iniciativa fue precisamente uno de los asuntos centrales de la sesión. El Escudo de las Américas es una coalición política y de seguridad cuya declaración conjunta incluye cooperación contra organizaciones calificadas como narcoterroristas, además de compromisos económicos y de coordinación multilateral. Un informe de AthenaLab entregado previamente señala que la adhesión no genera actualmente obligaciones jurídicas por sí misma, aunque identifica en una eventual utilización del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) uno de los principales asuntos que requieren seguimiento. El Escudo de las Americas
Más crítico respecto de la interpelación fue el diputado Jaime Mulet, de la Federación Regionalista Verde Social (FRVS). El parlamentario cuestionó tanto su utilidad como la decisión de pedir la renuncia del canciller.
“¿Cambió algo la historia y el desenvolvimiento de las relaciones internacionales con la interpelación que hubo ayer? Yo creo que no”, sostuvo.
Mulet calificó la instancia como “mediocre” y consideró que solicitar la salida de Pérez Mackenna carecía de mayor efecto en el contexto de una interpelación. También cuestionó el desempeño del propio canciller, aunque sostuvo que el resultado general no favoreció a la oposición.
“Mi impresión es que tampoco el ministro hizo una exposición brillante, pero a la larga creo que, como oposición, no se ganó”, señaló, agregando que habría esperado “un debate de un nivel superior”.
Una evaluación distinta realizó la diputada Lorena Pizarro (PC), quien defendió la necesidad de la interpelación y rechazó que la discusión posterior se concentre en calificar la actuación de Venegas.
Pizarro sostuvo que el asunto relevante eran los cuestionamientos formulados al Gobierno en materia internacional y las respuestas proporcionadas por Pérez Mackenna. Entre las materias mencionadas por la parlamentaria estuvieron los convenios y compromisos internacionales, la relación con Estados Unidos y las posiciones del Ejecutivo respecto de Israel y Cuba.
La diputada utilizó términos particularmente críticos para describir esas actuaciones del Gobierno. Tales expresiones corresponden a su evaluación política y no a hechos establecidos por la interpelación.
“A mí no me interesa analizar si lo hizo bien o no el diputado Venegas. A mí me parece grave que el canciller no se haga cargo de los planteamientos que ahí se hicieron, no solo por el diputado Venegas, sino por quienes nos tocó intervenir”, afirmó Pizarro a Emol.
El diputado Jorge Díaz (DC), en tanto, consideró que la instancia sí permitió abordar materias que requerían una aclaración política, independientemente de la evaluación que pueda hacerse sobre la forma en que Venegas condujo el cuestionario.
Díaz puso énfasis en las diferencias que, a su juicio, existirían entre las interpretaciones de Chile y Estados Unidos respecto de los compromisos internacionales discutidos durante la sesión.
“Más allá de la forma en que el diputado Venegas enfrentó esta interpelación, lo cierto es que era un hecho político necesario aclarar la manera en cómo se interpreta este acuerdo firmado entre ambos países, porque Estados Unidos claramente le da una interpretación muy distinta a la que expresó ayer el canciller”, sostuvo.
El parlamentario DC consideró que la interpelación cumplió su objetivo al permitir establecer públicamente la posición con que el Gobierno enfrentará estas materias en adelante y abrir un espacio para despejar interrogantes.
Díaz también planteó que el Ejecutivo debe precisar su orientación en política exterior y comercio internacional, particularmente en lo relativo a China, uno de los principales socios económicos de Chile.
El propio informe de AthenaLab sobre el Escudo de las Américas identifica la relación económica con China como uno de los asuntos que podrían adquirir relevancia a medida que se implemente la iniciativa. La declaración incluye referencias a cadenas de suministro de minerales críticos y a “proveedores confiables” de infraestructura digital, conceptos que, según el estudio, han formado parte de políticas estadounidenses destinadas a disminuir dependencias respecto de China. El informe presenta sus posibles efectos para Chile como un riesgo a observar y no como una consecuencia ya materializada. El Escudo de las Americas
Frente a las críticas a su desempeño, Venegas rechazó que la interpelación haya privilegiado el espectáculo político por sobre los contenidos.
El diputado socialista enumeró entre los asuntos tratados las Malvinas, los aranceles, los tratados comerciales, el Escudo de las Américas y la actuación de representantes diplomáticos, y sostuvo que sus consultas se construyeron sobre información verificable.
“Todos esos datos son técnicos, son reales, son concretos, nada de espectáculo”, afirmó. Venegas acusó además al canciller de responder con evasivas y de faltar a la verdad, afirmaciones que corresponden a la evaluación política del parlamentario.
El legislador destacó asimismo que después de la interpelación la Cámara aprobara una solicitud de antecedentes vinculada con las materias examinadas. Entre la documentación requerida figuran las versiones en español e inglés de la declaración relacionada con el Escudo de las Américas.
Las diferentes evaluaciones muestran que, además de la controversia entre Gobierno y oposición sobre la conducción de las relaciones exteriores, la sesión abrió un segundo debate acerca de la efectividad de la propia herramienta de fiscalización.
Soto y Mulet cuestionaron, con distinta intensidad, la profundidad o los resultados de la jornada; Pizarro defendió su necesidad y pidió concentrar la discusión en las explicaciones del canciller; Díaz destacó la posibilidad de aclarar aspectos de la política exterior, mientras Venegas reivindicó tanto el contenido de sus preguntas como los antecedentes obtenidos después de la sesión.
La controversia continuará ahora en torno a la información solicitada por la Cámara y a las definiciones que adopte el Ejecutivo en los asuntos examinados. En particular, los alcances del Escudo de las Américas y su eventual articulación con otros compromisos internacionales de Chile permanecen entre las materias sometidas al escrutinio parlamentario. (NP-ChatGPT-Emol)
