La Delegación Presidencial Regional de Arica y Parinacota encabezó este sábado el inicio del proceso de desalojo y demolición de la toma de Cerro Chuño, en un operativo que reunió a más de un centenar de funcionarios de Carabineros y la Policía de Investigaciones (PDI), además de diversos organismos públicos. La intervención permitió recuperar las primeras 2,6 hectáreas de un terreno afectado por contaminación con polimetales y considerado uno de los principales focos de deterioro urbano de la región.
La primera etapa del procedimiento contempló el desalojo de 220 viviendas irregulares y forma parte de un plan dividido en cuatro fases para restituir el sector al Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu). En el operativo también participaron el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, la Municipalidad de Arica y otros servicios públicos, los que implementaron un plan de apoyo destinado a familias y personas en situación de mayor vulnerabilidad.
La intervención fue supervisada por el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, y coordinada por el ministro del Interior, Claudio Alvarado. Las autoridades señalaron que la recuperación del sector busca enfrentar problemas asociados a la contaminación por plomo y arsénico, la ocupación irregular de terrenos, la inseguridad y la presencia de organizaciones vinculadas al crimen organizado.
Durante el procedimiento, Carabineros y la PDI efectuaron cerca de 90 controles de identidad. Una persona fue detenida por infracción a la Ley 20.000 sobre drogas, mientras que alrededor de 12 personas fueron notificadas por infracciones a la normativa migratoria. Además, otras tres recibieron la notificación del cumplimiento de órdenes de expulsión que mantenían vigentes.
El delegado presidencial regional, Cristián Sayes, destacó que el operativo fue preparado durante varios meses con el propósito de garantizar la seguridad tanto de los equipos desplegados como de las personas que requerían apoyo estatal. Agregó que, una vez concluido el desalojo, comenzará una nueva etapa que considera el cierre perimetral del sector y el inicio de las demoliciones.
Por su parte, el subsecretario Máximo Pavez valoró que la primera jornada se desarrollara sin incidentes de violencia y sostuvo que la recuperación de Cerro Chuño representa el restablecimiento de la presencia del Estado en un sector que, según indicó, había sido utilizado para actividades vinculadas al narcotráfico, el almacenamiento de armas y otros delitos. Asimismo, adelantó que el Ejecutivo continuará impulsando intervenciones similares en otras tomas irregulares del país cuando existan las resoluciones judiciales o administrativas correspondientes. (NP-ChatGPT-La Tercera)
