India’s Defence Research and Development Organisation conducted several successful tests.
In the early morning of September 26, 1983, Soviet Lieutenant Colonel Stanislav Petrov, an officer in the Soviet Air Defense Forces, received an alert. Detection systems indicated that several US nuclear missiles were heading toward the Soviet Union. For a few minutes, the world was dangerously close to nuclear war. Fortunately, Petrov suspected it was a mistake and decided not to report the supposed attack. He was right: the satellites had mistaken solar reflections for actual launches. The story illustrates a problem that has plagued nuclear powers for decades: detecting a missile is important, as is being able to stop it. But even more important is having the judgment to do so.
That is why countries like the United States, Russia, Israel, and China have invested enormous resources in defense systems capable of intercepting enemy projectiles before they reach their targets. Now India has just taken a decisive step toward joining that select club. India’s Defence Research and Development Organisation (DRDO) announced the successful completion of a series of tests of its Ballistic Missile Defense (BMD) system, a multi-layered network designed to intercept long-range missiles, including those capable of carrying nuclear weapons.
Comparisons to Israel’s famous Iron Dome are inevitable, but in reality, the two systems are designed for very different threats. The Iron Dome was created to destroy short-range rockets, artillery shells, and drones. Its mission is to protect cities from relatively slow, close-range attacks.
INDIA DESARROLLA UNA “CÚPULA DE HIERRO” CONTRA ATAQUES NUCLEARES
La Organización de Investigación y Desarrollo para la Defensa de India ha realizado varias pruebas exitosas.
En la madrugada del 26 de septiembre de 1983, el teniente coronel soviético Stanislav Petrov, un oficial de las Fuerzas de Defensa Aérea Soviéticas recibió una alerta. Los sistemas de detección indicaban que varios misiles nucleares estadounidenses se dirigían hacia la Unión Soviética. Durante unos minutos, el mundo estuvo peligrosamente cerca de una guerra nuclear. Afortunadamente, Petrov sospechó que se trataba de un error y decidió no informar del supuesto ataque. Tenía razón: los satélites habían confundido reflejos solares con lanzamientos reales. La historia ilustra un problema que persigue a las potencias nucleares desde hace décadas: detectar un misil es importante, también lo es poder detenerlo. Pero más importante aún es tener criterio.
Por eso países como Estados Unidos, Rusia, Israel o China han invertido enormes recursos en sistemas de defensa capaces de interceptar proyectiles enemigos antes de que alcancen sus objetivos. Ahora India acaba de dar un paso decisivo para unirse a ese reducido club. La Organización de Investigación y Desarrollo para la Defensa de India (DRDO) anunció la finalización con éxito de una serie de pruebas de su sistema de Defensa contra Misiles Balísticos (BMD), una red multicapa diseñada para interceptar misiles de largo alcance, incluidos aquellos capaces de transportar armas nucleares.
La comparación con la famosa Cúpula de Hierro israelí es inevitable, pero en realidad ambos sistemas están diseñados para amenazas muy diferentes. La Cúpula de Hierro fue creada para destruir cohetes de corto alcance, proyectiles de artillería y drones. Su misión consiste en proteger ciudades frente a ataques relativamente lentos y cercanos.
El sistema indio juega en otra liga. Su objetivo son los misiles balísticos, armas capaces de recorrer miles de kilómetros, alcanzar velocidades superiores a Mach 10 y, potencialmente, transportar cabezas nucleares. Para entender la dificultad del desafío conviene imaginar una situación extrema: intentar acertar una bala disparando otra bala desde cientos de kilómetros de distancia. Eso es, esencialmente, lo que hace un sistema de defensa antimisiles. Cuando un misil enemigo es lanzado, una red de radares de largo alcance lo detecta casi inmediatamente. Los ordenadores calculan entonces su trayectoria futura, predicen dónde impactará y ordenan el lanzamiento de interceptores.
Estos interceptores no suelen explotar cerca del objetivo. En muchos casos lo destruyen mediante impacto directo, chocando contra él a velocidades hipersónicas. Todo el proceso ocurre en cuestión de minutos. Una de las características más importantes del nuevo sistema indio es que funciona en varias capas. Durante las pruebas recientes, los interceptores lograron destruir objetivos tanto dentro de la atmósfera terrestre como fuera de ella. Esto significa que el país dispone de dos oportunidades para detener un misil atacante.
La primera ocurre en el espacio, durante la fase de vuelo intermedia. Si el objetivo supera esa barrera, entra en juego una segunda línea defensiva dentro de la atmósfera. Es una estrategia similar a la utilizada por otras potencias militares: si falla una capa, la siguiente intenta completar el trabajo. ¿Puede detener un ataque nuclear? La respuesta corta es sí… pero con matices. Si una cabeza nuclear viaja montada en un misil balístico, interceptar ese misil antes de que alcance su destino neutraliza la amenaza. Sin embargo, ningún sistema ofrece una protección absoluta.
Incluso las redes antimisiles más avanzadas del mundo tienen limitaciones. Un ataque masivo con múltiples misiles, señuelos electrónicos o vehículos hipersónicos maniobrables puede saturar o complicar enormemente las defensas. Por esa razón, la doctrina nuclear moderna sigue basándose principalmente en la disuasión: convencer al adversario de que cualquier ataque tendría consecuencias inaceptables. Los escudos antimisiles aumentan la protección, pero no eliminan por completo el riesgo.
Según las autoridades indias, las pruebas colocan al país entre el reducido grupo de naciones con capacidad para interceptar misiles balísticos de muy largo alcance e incluso amenazas de categoría intercontinental. No es un logro menor. Desarrollar estos sistemas exige radares capaces de observar objetos a miles de kilómetros de distancia, redes de comunicación ultrarrápidas y misiles interceptores que deben tomar decisiones en fracciones de segundo.
Pero el desarrollo de la tecnología india no termina aquí. Los expertos indios ya trabajan en una tercera fase destinada a enfrentarse a amenazas todavía más complejas, como los vehículos hipersónicos maniobrables o los misiles equipados con múltiples cabezas nucleares independientes (MIRV). Estas armas representan uno de los mayores desafíos para las defensas modernas porque pueden cambiar de trayectoria durante el vuelo o liberar varias ojivas destinadas a objetivos distintos.

TAIWAN FIRM UNVEILS SHAHED-STYLE ATTACK DRONE FOR LONG-RANGE STRIKE MISSIONS
A Taiwanese company, Thunder Tiger Corp., is developing a new attack drone called “Papa Delta” that closely resembles Iran’s widely used Shahed loitering munition, according to company representatives.
The development reflects a broader global trend toward low-cost, long-range unmanned systems based on the delta-wing configuration, which has been widely deployed in conflicts across the Middle East and Eastern Europe.
Speaking to journalists during a media visit to Thunder Tiger’s headquarters, company representative Allan Chi said the system is designed to meet Taiwan’s growing need for long-range strike capabilities, Axios reports.
“We know that Taiwan needs something like long-distance attack drones that can attack cities in China from Taiwan. It has to travel a long distance,” Chi said.
He added that modern warfare has increasingly shifted toward asymmetric capabilities. “A lot of people have noticed drones are used for asymmetrical warfare. We learn a lot of lessons from Ukraine,” he noted.
The “Papa Delta” drone was displayed alongside other unmanned systems developed by the company, including 7-inch and 10-inch Overkill FPV drones. According to presentations, each unit costs tens of thousands of dollars and is made using stamped aluminium components, with mass production expected in the near future.
Chi said the system is designed for multipurpose use, capable of striking personnel, armoured vehicles, or buildings.
“Our customers are mainly in the defence of Taiwan,” he said.
Thunder Tiger has also collaborated with autonomy-focused firms such as Auterion and Shield AI, both of which have a strong presence in the United States. However, Chi noted that software development is not the company’s core strength, with its focus remaining on hardware production.
EMPRESA TAIWANESA PRESENTA DRON DE ATAQUE ESTILO SHAHED PARA MISIONES DE ATAQUE DE LARGO ALCANCE
Según representantes de la empresa, Thunder Tiger Corp., una compañía taiwanesa, está desarrollando un nuevo dron de ataque llamado “Papa Delta”, que se asemeja mucho a la munición merodeadora Shahed, ampliamente utilizada por Irán.
Este desarrollo refleja una tendencia global hacia sistemas no tripulados de bajo costo y largo alcance, basados en la configuración de ala delta, ampliamente desplegada en conflictos en Oriente Medio y Europa del Este.
Durante una visita a la sede de Thunder Tiger, el representante de la compañía, Allan Chi, declaró a la prensa que el sistema está diseñado para satisfacer la creciente necesidad de Taiwán de capacidades de ataque de largo alcance, según informa Axios.”Sabemos que Taiwán necesita drones de ataque de largo alcance que puedan atacar ciudades en China desde Taiwán. Deben tener un gran alcance”, afirmó Chi.
Añadió que la guerra moderna se ha orientado cada vez más hacia capacidades asimétricas. “Mucha gente ha notado que los drones se utilizan en la guerra asimétrica. Aprendemos mucho de Ucrania”, señaló.
El dron “Papa Delta” se exhibió junto con otros sistemas no tripulados desarrollados por la compañía, incluidos los drones FPV Overkill de 7 y 10 pulgadas. Según las presentaciones, cada unidad cuesta decenas de miles de dólares y está fabricada con componentes de aluminio estampado; se espera que la producción en masa comience pronto.
Chi afirmó que el sistema está diseñado para usos múltiples, capaz de atacar personal, vehículos blindados o edificios.
“Nuestros clientes se dedican principalmente a la defensa de Taiwán”, dijo.
Thunder Tiger también ha colaborado con empresas centradas en la autonomía, como Auterion y Shield AI, ambas con una fuerte presencia en Estados Unidos. Sin embargo, Chi señaló que el desarrollo de software no es la principal fortaleza de la compañía, ya que su enfoque sigue estando en la producción de hardware

US COMPLETES DELIVERY OF FIRST MQ-9B SEA GUARDIAN DRONES TO TAIWAN’S ARMED FORCES
Taiwanese media recently reported that on June 17, the US completed the delivery of the first MQ-9B Sea Guardian drones to Taiwan’s Armed Forces, marking the beginning of a new phase in the island’s program to incorporate surveillance, intelligence, and reconnaissance capabilities. According to sources involved in the process, the systems are already in Taiwan and are currently undergoing assembly and testing before entering service.
Taiwanese media reports indicate that military personnel and representatives from the manufacturer are working together to integrate the unmanned aerial vehicles. Flight tests will then be conducted to verify the systems’ functionality. However, authorities did not specify how many drones were included in the first batch recently received by Taiwan.
The program includes the acquisition of four MQ-9B Sea Guardian drones from the United States. The purchase is part of a package approved by the Taiwanese government, valued at approximately $674 million, which includes associated equipment and logistical support. The plan stipulates that deliveries will be made in two phases, during 2026 and 2027, until the entire fleet is fully operational.
EE.UU. CONCRETÓ LA ENTREGA DE LOS PRIMEROS DRONES MQ-9B SEA GUARDIAN A LAS FUERZAS ARMADAS DE TAIWÁN
Recientemente se ha dado a conocer por medios taiwaneses que el 17 de junio, EE.UU. había concretado la entrega de los primeros drones MQ-9B Sea Guardian a las Fuerzas Armadas de Taiwán, dando inicio a una nueva etapa en el programa de incorporación de capacidades de vigilancia, inteligencia y reconocimiento de la isla. Según fuentes vinculadas al proceso, los sistemas ya se encuentran en territorio taiwanés y actualmente atraviesan las fases de ensamblaje y pruebas previas a su entrada en servicio.
De acuerdo con información difundida por medios taiwaneses, personal militar y representantes del fabricante trabajan conjuntamente en la integración de los vehículos aéreos no tripulados. Posteriormente, se llevarán a cabo las pruebas de vuelo para verificar el funcionamiento de los sistemas. Sin embargo, las autoridades no precisaron cuántos drones integraron el primer lote recibido recientemente por Taiwán.
El programa contempla la adquisición de cuatro drones MQ-9B Sea Guardian a Estados Unidos. La compra forma parte de un paquete aprobado por el gobierno taiwanés, cuyo valor ronda los 674 millones de dólares e incluye equipos asociados y apoyo logístico. El plan establece que las entregas se realicen en dos tandas, durante 2026 y 2027, hasta completar la incorporación de toda la flota.
Como antecedente relevante, el 17 de marzo de este año el viceministro de Defensa de Taiwán, Hsu Szu-chien, y el representante taiwanés en Estados Unidos, Alexander Yui, participaron en una ceremonia de entrega realizada en territorio estadounidense para recibir dos de los MQ-9B SeaGuardian. En aquel momento, el Ministerio de Defensa Nacional había confirmado que los primeros sistemas llegarían durante el segundo semestre de 2026, despejando versiones que apuntaban a posibles demoras.
Nuevas capacidades para la vigilancia del Estrecho de Taiwán
Según la Agencia de Cooperación para la Seguridad de la Defensa de Estados Unidos (DSCA), los MQ-9B SeaGuardian proporcionarán capacidades de inteligencia, vigilancia, reconocimiento y adquisición de objetivos. Además, los sistemas podrán participar en misiones contra objetivos terrestres, navales y submarinos, ampliando significativamente el alcance operativo de las Fuerzas Armadas taiwanesas.
Diversos analistas de defensa también destacan la capacidad del MQ-9B para operar durante largos períodos y a grandes distancias. Gracias a sus sistemas de comunicación satelital, la plataforma puede intercambiar información en tiempo real con redes compartidas por aliados de Estados Unidos. Esto permitiría una transmisión más rápida de datos de inteligencia y una mejor coordinación entre las fuerzas involucradas en operaciones regionales.
La llegada de los nuevos drones coincide con un proceso más amplio de modernización militar impulsado por Taiwán. En julio de 2025, la Fuerza Aérea retiró definitivamente los aviones de reconocimiento RF-5E Tigergazer y los cazas ligeros F-5E/F Tiger II tras más de cinco décadas de servicio. Desde entonces, aeronaves más modernas, como los F-16 y los entrenadores avanzados T-5 Brave Eagle, comenzaron a asumir un papel central dentro de la estructura operativa de la isla.
Published twice per week by Nuevo Poder. Articles and op-eds focusing on geopolitical issues around Indo-Pacific area
Editor: LW, senior fellow of REDCAEM and CESCOS
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