La supervivencia de Evópoli se encuentra actualmente en manos del Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), luego de que la colectividad no cumpliera con los requisitos legales de votación en las últimas parlamentarias. Bajo la dirección del senador Luciano Cruz-Coke, la directiva ha optado por postergar definiciones estratégicas hasta conocer el fallo, en un escenario donde la disolución del partido obligaría a sus militantes a considerar la refichaje de firmas o la integración formal en otras tiendas de la coalición Chile Vamos.
En la interna de Evópoli ha surgido un debate respecto a la posible absorción de figuras de Demócratas, colectividad que también enfrenta la disolución legal. Mientras Cruz-Coke promueve la apertura hacia liderazgos como Matías Walker y Joanna Pérez para fortalecer el bloque, fundadores como Ignacio Briones, Gonzalo Blumel y Felipe Kast se resisten a la idea, apelando a la necesidad de preservar la identidad original de “derecha liberal” del proyecto político.
A nivel de coalición, el debate sobre la vigencia de Chile Vamos se ha reactivado ante la hegemonía del Partido Republicano en el oficialismo. Figuras como la presidenta del Senado, Paulina Núñez, y el exministro Cristián Monckeberg, plantean la necesidad de avanzar hacia una gran coalición que agrupe desde el centro hasta la derecha más conservadora. Sin embargo, este planteamiento enfrenta resistencias en sectores de la UDI y RN que prefieren mantener la autonomía del bloque tradicional, mientras que desde el entorno del Presidente José Antonio Kast se ha priorizado, por ahora, la coordinación legislativa por sobre una fusión orgánica de los partidos. (NP-Gemini-La Tercera)
