La economía chilena enfrentará esta semana uno de los principales hitos del año con la publicación del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) correspondiente a junio. El resultado será determinante para establecer si la actividad logró revertir cinco meses consecutivos de caídas y comenzar una etapa de recuperación, en un contexto marcado por señales de mayor dinamismo en la producción industrial y el comercio.

Las expectativas también están puestas en la publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de julio, prevista para el próximo viernes, indicador que permitirá evaluar la evolución de la inflación. En ese escenario, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, afirmó que junio representó un punto de inflexión para la economía y sostuvo que no existen señales de una recesión, basando su evaluación en antecedentes preliminares de la recaudación del IVA.

Las proyecciones del mercado presentan diferencias. Mientras la Encuesta de Expectativas Económicas del Banco Central anticipa un crecimiento de 1,2% para el Imacec de junio, otras estimaciones sitúan la expansión entre 2% y 3,1%. No obstante, los especialistas coinciden en que el dato permitirá evaluar si la recuperación responde a un cambio de tendencia o solo a factores transitorios.

Los indicadores sectoriales difundidos durante los últimos días fortalecieron las expectativas de un resultado positivo. La producción industrial registró su primer crecimiento en ocho meses, impulsada por la actividad minera y el sector de electricidad, gas y agua, mientras el comercio mostró un mayor dinamismo tanto en las ventas mayoristas como minoristas. A ello se sumó un efecto calendario favorable, debido a que junio contó con un día hábil más que el mismo mes del año anterior.

Pese al mayor optimismo, diversos economistas llamaron a la cautela. Si bien estiman que un Imacec positivo disminuiría el riesgo de una recesión técnica, advierten que persisten factores de incertidumbre como el escenario internacional, la confianza de consumidores y empresas, además de los efectos climáticos sobre algunos sectores productivos.

Respecto del planteamiento del Gobierno sobre un eventual punto de inflexión en la economía, existen opiniones divididas. Algunos especialistas consideran que las cifras respaldan el inicio de una recuperación más sólida durante el segundo semestre, mientras otros sostienen que aún es prematuro hablar de un cambio de tendencia y atribuyen el eventual repunte a una baja base de comparación y a factores coyunturales más que a una mejora estructural del crecimiento. (NP-ChatGPT-Emol)