La actividad económica chilena anotó en abril una contracción anual de 1,2%, según informó el Banco Central, resultado que superó negativamente las proyecciones del mercado, que anticipaban una baja de entre 0,3% y 0,6%. Se trata del peor desempeño del Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) desde marzo de 2023, cuando el indicador descendió 1,5%.

Con este resultado, la economía acumula cuatro meses consecutivos de retrocesos. En enero la actividad cayó 0,9%, en febrero disminuyó 0,3% y en marzo retrocedió 0,2%. El escenario se suma a la contracción de 0,5% registrada por el Producto Interno Bruto durante el primer trimestre de 2026, consolidando un panorama de debilidad económica.

La cifra fue dada a conocer en una jornada clave para el Gobierno, al anteceder la primera Cuenta Pública del Presidente José Antonio Kast. El dato se agrega a otras señales de desaceleración observadas recientemente, entre ellas el aumento del desempleo a 9,1% en el trimestre febrero-abril, la tasa más alta desde junio de 2021.

Pese al retroceso anual, el Banco Central destacó que la serie desestacionalizada del Imacec mostró un incremento de 0,1% respecto de marzo. Sin embargo, el desempeño general volvió a verse afectado principalmente por la menor producción minera, especialmente de cobre, mientras que comercio y servicios exhibieron resultados más favorables.

La producción de bienes registró una caída anual de 5,4%, impulsada por el descenso de la actividad cuprífera. También incidieron las bajas del resto de bienes y de la industria, que retrocedieron 2,3% y 0,4%, respectivamente. En el caso industrial, el resultado estuvo asociado principalmente al menor dinamismo de la actividad pesquera.

En contraste, el comercio mostró un crecimiento anual de 2,1%, apoyado por avances en todos sus segmentos. Destacaron las ventas de vehículos y servicios de mantención, además del desempeño de los comercios minoristas de alimentos y las plataformas de venta online. Asimismo, el comercio mayorista registró mayores ventas de maquinaria y equipos.

El sector servicios también contribuyó positivamente al resultado anual, con una expansión de 0,8%. El crecimiento estuvo liderado por los servicios personales, especialmente aquellos vinculados al área de la salud, aunque fue parcialmente compensado por una menor actividad en los servicios empresariales.

Uno de los indicadores que mostró una evolución más favorable fue el Imacec no minero, que avanzó 0,4% en doce meses. No obstante, el crecimiento de los sectores distintos a la minería no logró compensar el impacto de la menor producción de cobre, que volvió a llevar al indicador general de actividad económica a terreno negativo. (NP-ChatGPT-Emol)