La actividad económica chilena volvió a retroceder en agosto, afectada principalmente por el fuerte deterioro de la minería. De acuerdo con el Banco Central, el Índice Mensual de Actividad Económica (Imacec) disminuyó 1% en comparación con igual mes de 2025.

El resultado se ubicó dentro de la parte más negativa de las expectativas del mercado previas a la publicación. Las estimaciones citadas fluctuaban entre una contracción de 1,5% y una caída de 0,1%, aunque Santander proyectaba una expansión de 0,5%.

La economía también mostró un retroceso respecto del mes inmediatamente anterior. En términos desestacionalizados, el Imacec disminuyó 0,7% frente a julio y cayó 2,1% en doce meses. El Banco Central precisó además que agosto de 2026 tuvo un día hábil más que el mismo mes del año pasado.

La minería fue el principal factor detrás de la contracción de la actividad. La producción del sector disminuyó 17,4% en doce meses, resultado explicado especialmente por una menor extracción de cobre.

Según el Banco Central, en el desempeño minero incidieron una menor ley del mineral, trabajos de mantención y condiciones climáticas adversas.

El comportamiento del resto de la economía permitió compensar parcialmente la caída. El Imacec no minero aumentó 1,4% en doce meses y, en términos desestacionalizados, avanzó 0,7% respecto de julio.

La producción de bienes registró una contracción anual de 4,9%, fundamentalmente por el desempeño de la minería. En sentido contrario, el resto de los bienes creció 4,9%, favorecido principalmente por una mayor generación eléctrica asociada a una mayor disponibilidad de agua.

La industria manufacturera presentó un crecimiento más moderado, de 0,3% anual. El aumento de la elaboración de productos químicos y pesqueros fue parcialmente contrarrestado por una menor producción de celulosa y artículos de papel.

El comercio exhibió un mejor desempeño, con una expansión de 2,2% respecto de agosto de 2025. El resultado estuvo impulsado por las ventas de vehículos y el comercio minorista, particularmente almacenes de alimentos, establecimientos especializados en vestuario y plataformas de comercio electrónico.

Los servicios, en tanto, aumentaron 0,8% anual. El Banco Central atribuyó este resultado principalmente al crecimiento de los servicios personales, con una incidencia relevante de las actividades relacionadas con la salud. Restaurantes y hoteles, por el contrario, registraron una disminución.

En la comparación mensual desestacionalizada, el comercio avanzó 0,4% y los servicios crecieron 0,6% frente a julio.

Las cifras de agosto muestran así un comportamiento dispar de la economía: mientras la actividad total se contrajo 1% debido principalmente al fuerte retroceso de la minería, los sectores no mineros mantuvieron una expansión anual de 1,4%.

MINISTRO MAS APUESTA POR INVERSIÓN PARA REACTIVAR

El ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, atribuyó principalmente al fuerte retroceso de la actividad minera la caída de 1% registrada por el Imacec en agosto y sostuvo que otros sectores de la economía comenzaron a mostrar señales de recuperación.

De acuerdo con el instituto emisor, el desempeño del sector minero estuvo condicionado por menores leyes del mineral, trabajos de mantención y condiciones climáticas adversas.

Mas sostuvo que el Imacec “retrocedió en buena parte por factores puntuales y transitorios en la producción minera, mientras otros sectores comienzan a repuntar”. Posteriormente afirmó que la minería restó cerca de 2,3 puntos porcentuales al indicador general.

El ministro destacó como contrapartida el comportamiento del Imacec no minero, que aumentó 1,4% en doce meses. Por sectores, el comercio registró un crecimiento anual de 2,2%, mientras los servicios avanzaron 0,8%.

Pese a esos resultados, Mas reconoció que la actividad económica continúa mostrando debilidad. El Imacec había retrocedido 1,5% interanual en julio, por lo que el ministro señaló que el desempeño de septiembre será relevante para evaluar la evolución de la economía.

Con el resultado de agosto, seis de los primeros ocho meses de 2026 registraron variaciones interanuales negativas del Imacec, reflejando la debilidad que ha caracterizado a la actividad durante buena parte del año.

Ante este escenario, el Ejecutivo apuesta a una recuperación mediante una mayor inversión y la ejecución de iniciativas incluidas en el plan Chile Despega y el proyecto de Ley de Presupuestos 2027.

“Chile necesita volver a poner la inversión en movimiento, pasar de permisos a proyectos, de proyectos a obras y de obras a empleos”, afirmó Mas.

El secretario de Estado manifestó además su expectativa de que la actividad y el mercado laboral mejoren durante los próximos meses a medida que aumente la inversión. “Confiamos plenamente en que las cifras de empleo y crecimiento comenzarán a repuntar”, señaló.

Esa perspectiva corresponde a la proyección del Gobierno y dependerá, entre otros factores, de la evolución efectiva de la inversión, la minería y el resto de los sectores productivos. Los últimos antecedentes disponibles muestran un escenario complejo también en materia laboral, con una tasa de desempleo de 9,6% en el trimestre junio-agosto.

Mas aseguró que la recuperación del crecimiento y del empleo constituye una de las principales prioridades económicas de la administración y planteó que el Ejecutivo buscará acelerar proyectos y obras durante los próximos meses.

ECONOMISTAS APUNTAN A MAS INVERSIÓN

La caída de 1% registrada por el Imacec en agosto profundizó las señales de debilidad de la economía chilena y abrió un debate entre economistas respecto del peso de los factores externos, las decisiones internas y la capacidad del país para recuperar la inversión y el empleo.

Durante el panel económico de El Primer Café de Cooperativa, el exsubsecretario de Hacienda Alejandro Micco calificó el resultado como un “balde de agua fría”, principalmente por la fuerte contracción de la minería, que retrocedió 17,4% en doce meses.

El Banco Central informó que la menor actividad minera estuvo asociada principalmente a una reducción en la extracción de cobre. En contraste, el Imacec no minero creció 1,4% anual, con avances de 2,2% en el comercio y de 0,8% en los servicios.

Alejandro Micco, académico de la Universidad de Chile y exsubsecretario durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet, sostuvo que, pese al mejor comportamiento de las actividades no mineras, el resultado general muestra una economía que todavía no consigue recuperar un mayor dinamismo.

Una evaluación más crítica realizó Pablo Eguiguren, director de Políticas Públicas de Libertad y Desarrollo (LyD), quien calificó 2026 como “un año perdido en términos de crecimiento” y señaló que el desempeño de la economía ha resultado inferior a las expectativas.

Eguiguren atribuyó parte de la debilidad a factores internacionales, entre ellos los efectos de los conflictos externos y las medidas económicas adoptadas por países como Estados Unidos. Sin embargo, reconoció que el crecimiento de los sectores distintos de la minería continúa siendo acotado.

El presidente de Chile 21 y exministro Carlos Ominami coincidió en que el escenario internacional ha dificultado el desempeño económico, pero planteó que esos factores no explican por sí solos el estancamiento que, a su juicio, atraviesa el país.

Ominami destacó que el mayor precio internacional del cobre constituye una condición favorable para Chile y sostuvo que las expectativas de un aumento significativo de la inversión tras el cambio de gobierno y los anuncios tributarios no se han materializado en la magnitud esperada.

Micco también planteó que existen componentes internos detrás de la debilidad económica y llamó a revisar las decisiones adoptadas durante los últimos meses. A su juicio, el nivel del precio del cobre debiera entregar un impulso mayor a la actividad, aunque la producción del mineral ha experimentado un importante retroceso.

Eguiguren matizó ese argumento y señaló que los beneficios de una cotización elevada del cobre se reducen cuando disminuyen los volúmenes de producción. Agregó que los anuncios de inversión deben transformarse efectivamente en proyectos, obras y contratación para tener impacto sobre la actividad.

El académico de la Universidad Adolfo Ibáñez Claudio Agostini puso el énfasis en el mercado laboral y advirtió que la evolución del desempleo resulta particularmente preocupante por sus efectos directos sobre los hogares.

La tasa de desocupación alcanzó 9,6% en el trimestre junio-agosto, mientras el número de personas ocupadas disminuyó 0,9% en doce meses, equivalente a una pérdida neta superior a 81 mil puestos de trabajo respecto del mismo período del año anterior.

Eguiguren planteó que una recuperación del empleo requiere avanzar en medidas que faciliten la contratación y mencionó entre ellas la sala cuna universal, los contratos por hora y modificaciones que otorguen mayor flexibilidad en la aplicación de la jornada laboral. Varias de estas materias se encuentran en distintas etapas de discusión política y legislativa.

El debate se produce después de dos meses consecutivos de contracción interanual de la actividad: el Imacec cayó 1,5% en julio y 1% en agosto. Con este último resultado, seis de los primeros ocho meses de 2026 registraron variaciones interanuales negativas.

Las diferencias entre los economistas se concentran principalmente en cuánto del deterioro responde al escenario internacional y cuánto a factores internos. Existe, en cambio, coincidencia entre los participantes del panel en que la evolución de la inversión, la productividad y especialmente el empleo será determinante para evaluar el desempeño económico durante los próximos meses. (NP-ChatGPT-Emol)