Durante años, la modernización del Estado estuvo asociada principalmente a la digitalización de trámites y servicios, pero hoy comienza a tomar forma una etapa distinta, en la que el desafío ya no consiste solo en disponer de más información, sino en transformarla en inteligencia que permita prevenir riesgos y fortalecer la confianza pública.
En este contexto, el Observatorio de Compras Públicas de ChileCompra constituye una experiencia relevante, pues fue creado para monitorear y promover buenas prácticas en las contrataciones del Estado y avanza hacia un modelo que incorpora análisis de datos, detección temprana de anomalías y alertas preventivas orientadas a corregir situaciones antes de que se transformen en problemas mayores.
La incorporación de inteligencia artificial abre una oportunidad inédita para fortalecer esta labor, ya que el análisis automatizado de documentos, el monitoreo continuo de procesos, la identificación de conflictos de interés mediante el cruce de bases de datos y la detección de patrones de riesgo permiten avanzar desde una lógica reactiva hacia una gestión preventiva, basada en evidencia y trazabilidad.
Este esfuerzo requiere liderazgo institucional, coordinación entre organismos públicos y una adecuada gobernanza de los datos, pues la tecnología por sí sola no reemplaza el juicio humano, aunque sí amplía la capacidad del Estado para tomar decisiones mejor informadas y fortalecer los mecanismos de integridad pública.
Lo que está en juego es más que la eficiencia administrativa, pues consolidar sistemas capaces de monitorear en tiempo real, incorporar nuevas reglas de negocio y utilizar IA para fortalecer la probidad puede convertirse en una ventaja estratégica para Chile, ya que el desarrollo del país dependerá también de construir instituciones capaces de anticipar riesgos antes de que se transformen en problemas y no solo de reaccionar frente a ellos. (Red NP)
Nassib Segovia
Director de Escuela de Negocios Universidad UNIACC
