Los planes de la Unión Europea para realizar una demostración de unidad frente a Moscú se han visto fracturados por la postura de Hungría. En la víspera del cuarto aniversario de la invasión rusa, el gobierno de Viktor Orbán ha cumplido su amenaza de bloquear un préstamo vital de 90.000 millones de euros para Kiev y un nuevo paquete de sanciones contra el Kremlin. Esta decisión responde a una disputa por la interrupción del flujo de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba, la cual Budapest califica como un “chantaje político” por parte de Ucrania.
El conflicto energético ha escalado rápidamente, involucrando también a Eslovaquia en sus críticas hacia Kiev. Mientras Ucrania sostiene que el oleoducto sufrió daños por ataques de drones rusos y está en reparaciones, tanto Hungría como Eslovaquia han amenazado con cortar el suministro de electricidad de emergencia a territorio ucraniano como represalia. Ante este bloqueo, la jefa de la política exterior de la UE, Kaja Kallas, advirtió que Bruselas podría considerar nuevamente el uso de activos rusos congelados para financiar a Ucrania, una medida que no requiere unanimidad pero que genera fuertes divisiones internas.
En el frente diplomático, el presidente Volodímir Zelenski ha endurecido su discurso, afirmando en una entrevista con la BBC que Vladimir Putin ya ha dado inicio a la “Tercera Guerra Mundial”. Zelenski argumentó que el conflicto no es solo territorial, sino un intento de Rusia por imponer un estilo de vida diferente al mundo mediante la fuerza. El mandatario advirtió que ceder regiones como el Donbás no garantizaría la paz, pues estima que el Kremlin recuperaría su capacidad militar en apenas dos años para atacar un nuevo objetivo, por lo que urgió a mantener la presión económica y militar.
A pesar de la parálisis en Bruselas, Kiev reportó avances puntuales en la línea del frente, mientras continúan los ataques rusos con drones que han dejado nuevas víctimas civiles en el sur de Ucrania. El aniversario llega en un momento crítico, con las fuerzas rusas logrando avances lentos pero constantes tras el fracaso de la contraofensiva ucraniana del año pasado. En este escenario, el jefe de gabinete ucraniano, Kyrylo Budanov, adelantó la posibilidad de una nueva ronda de conversaciones mediadas por Estados Unidos hacia finales de esta semana, buscando una salida a la guerra más mortífera en Europa desde 1945. (NP-Gemini-La Tercera EFE)
