El líder de Hezbollah, Naim Qassem, reiteró su rechazo a cualquier negociación directa entre Líbano e Israel, en medio de crecientes tensiones políticas y militares en la región. A través de un mensaje difundido por el canal Al Manar, el dirigente advirtió que este tipo de conversaciones no traerán beneficios al país y llamó a las autoridades a desistir de avanzar en esa línea.

Qassem calificó como un “grave error” la posibilidad de entablar diálogo directo con Israel, señalando que ello podría profundizar la inestabilidad interna. En esa línea, afirmó que para su organización dichas negociaciones “no existen” y reafirmó la continuidad de lo que denominó una “resistencia defensiva” en favor del territorio libanés, pese a las amenazas externas.

Las declaraciones generaron una inmediata respuesta del presidente de Líbano, Joseph Aoun, quien cuestionó duramente la postura del grupo. El mandatario sostuvo que la verdadera traición proviene de quienes arrastran al país a conflictos en función de intereses extranjeros, y defendió su objetivo de poner fin al estado de guerra con Israel, evocando el armisticio de 1949.

El escenario se da tras la reciente escalada de violencia iniciada el 2 de marzo, cuando Hezbollah lanzó cohetes contra Israel. Aunque ambas partes acordaron una tregua que comenzó a regir el 17 de abril, los enfrentamientos no han cesado completamente. Según reportes, ataques posteriores han dejado al menos 36 fallecidos en territorio libanés.

El acuerdo de alto el fuego, respaldado por Departamento de Estado de Estados Unidos, contempla que Israel mantenga la facultad de actuar contra amenazas inminentes. Esta cláusula ha sido rechazada por Hezbollah, que sostiene que el documento no fue debidamente presentado al gabinete libanés, donde el grupo mantiene representación política. (NP-ChatGPT-Emol)