El gobierno gazatí administrado por Hamás anunció su disolución mientras espera la llegada de un comité de tecnócratas palestinos contemplado en el plan de paz impulsado por Estados Unidos para asumir la administración de la Franja de Gaza.
La decisión marca un cambio significativo en la estructura política del enclave, donde Hamás mantenía el control desde 2007, después de imponerse sobre las fuerzas vinculadas al movimiento Al Fatah. Desde entonces, la organización ejercía el gobierno de facto sin que se realizaran nuevas elecciones legislativas palestinas.
El anuncio fue realizado por representantes del Ejecutivo gazatí, quienes informaron el término del Comité de Emergencia del Gobierno de Gaza, organismo creado durante la ofensiva israelí para gestionar la administración del territorio.
Según explicaron las autoridades locales, la estructura política será desmantelada, aunque permanecerán en funciones los trabajadores técnicos y profesionales de los distintos ministerios para mantener los servicios básicos.
El Sindicato de Empleados Públicos de Gaza expresó su disposición a colaborar con una futura administración tecnocrática y pidió garantizar la continuidad y derechos de miles de funcionarios.
TRANSICIÓN SIN FECHA DEFINIDA
El nuevo esquema contempla que la administración sea asumida por el Comité Nacional para la Administración de Gaza, integrado por tecnócratas palestinos y vinculado a la estructura prevista en el plan internacional de paz.
Sin embargo, el proceso enfrenta dificultades debido a que el organismo aún no ha podido ingresar al territorio. Mientras tanto, Israel sostiene que Hamás no ha avanzado en el desarme contemplado dentro del acuerdo.
La situación mantiene estancada una nueva etapa del alto el fuego, que incluye la reconstrucción de Gaza, la instalación de un gobierno temporal, el retiro progresivo de fuerzas israelíes y el fin de la capacidad militar de Hamás.
ESCENARIO DE VACÍO DE PODER
Tras el anuncio, Gaza enfrenta un período de incertidumbre administrativa hasta que exista claridad sobre quién asumirá el control efectivo del territorio.
Representantes del plan internacional señalaron que evaluarán la situación según los hechos concretos y no únicamente por los anuncios realizados, mientras que desde Israel la medida fue recibida con cautela y considerada por algunos sectores como un gesto principalmente simbólico.
Aunque la estructura gubernamental fue disuelta, el brazo armado de Hamás no forma parte del anuncio. Además, en el territorio continúan operando otros actores de influencia, como clanes locales y grupos armados presentes en distintas zonas.
La transición ocurre en un escenario marcado por las consecuencias de años de conflicto, destrucción de infraestructura y una profunda crisis humanitaria en la Franja de Gaza. (NP-ChatGPT-Cooperativa-Agencias)
