El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, y los senadores del Frente Amplio Diego Ibáñez y Beatriz Sánchez han sostenido conversaciones para analizar eventuales puntos de acuerdo en torno al Plan de Reconstrucción impulsado por el Gobierno, iniciativa que avanza en su tramitación legislativa.
El acercamiento comenzó luego de que ambos parlamentarios acudieran a La Moneda para entregar al Ejecutivo un documento con propuestas organizadas en tres áreas principales: crecimiento económico, costo de la vida y modificaciones tributarias. Entre las medidas planteadas figuraban mayores herramientas de fiscalización, fortalecimiento del empleo, apoyo a pequeñas empresas, impulso a sectores estratégicos como el cobre y el litio, y medidas relacionadas con el mercado de arriendos.
Posteriormente, Quiroz respondió mediante una carta en la que expuso argumentos técnicos respecto de las propuestas presentadas y manifestó disposición a mantener canales de conversación. Aunque descartó incorporar varias de las ideas planteadas originalmente, el ministro abrió espacio para analizar alternativas.
Respecto del empleo, Hacienda planteó que los subsidios directos existentes no han logrado revertir el aumento de la desocupación y defendió la necesidad de fortalecer mecanismos que incentiven nuevas contrataciones. En materia de apoyo a pequeñas empresas y capacitación laboral, el Ejecutivo sostuvo que algunas propuestas podrían abordarse mediante ajustes a instrumentos ya existentes, como la franquicia tributaria del Sence.
En relación con la estrategia productiva basada en agregar valor al cobre y al litio, el Gobierno planteó una visión alternativa enfocada en impulsar sectores vinculados al conocimiento y la exportación de servicios especializados, como parte de una estrategia de desarrollo económico de largo plazo.
Uno de los temas centrales de la discusión continúa siendo la forma de compensar la menor recaudación fiscal asociada a la rebaja del impuesto corporativo. Desde Hacienda han insistido en que el equilibrio financiero no debe depender únicamente de nuevos tributos, sino también de medidas de eficiencia y contención del gasto público.
Según fuentes vinculadas a las conversaciones, algunos posibles espacios de entendimiento podrían surgir en materias como nuevas estrategias productivas, compensaciones municipales por los cambios al pago de contribuciones y ajustes destinados a reducir los tiempos de aprobación de proyectos de inversión.
El diálogo, sin embargo, representa un desafío político para los parlamentarios del Frente Amplio, debido a las críticas que sectores de la oposición han formulado contra la reforma y contra algunas decisiones económicas del Ejecutivo. Pese a ello, las tratativas buscan explorar acuerdos específicos durante la discusión legislativa del proyecto.
