El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, instruyó a ministerios y subsecretarías la elaboración de un Plan de Venta de Activos Institucionales, en una medida orientada a optimizar el uso de recursos públicos y enfrentar el actual escenario fiscal. La decisión fue formalizada mediante un oficio circular enviado a diversas reparticiones del Estado .
La iniciativa apunta a identificar bienes fiscales considerados prescindibles, incluyendo inmuebles en desuso, propiedades provenientes de herencias vacantes e incluso activos actualmente ocupados por funcionarios. Según lo planteado previamente por la autoridad, la medida podría generar una recaudación estimada de entre 200 y 300 millones de dólares.
El documento establece que cada institución deberá realizar un catastro detallado de sus propiedades, evaluando su utilidad, pertinencia y aporte a las funciones estratégicas del organismo. En base a este análisis, los activos serán clasificados entre prescindibles —susceptibles de venta— y no prescindibles, cuya mantención deberá ser debidamente justificada.
Asimismo, se instruyó a las subsecretarías priorizar los bienes que puedan ser enajenados en el corto plazo, incluyendo información técnica como avalúo fiscal, ubicación, uso y estado de cada inmueble. Las reparticiones tendrán un plazo de 30 días para remitir estos antecedentes a la Dirección de Presupuestos.
La medida alcanza a decenas de organismos públicos, en una señal de que el Ejecutivo busca complementar el ajuste fiscal con acciones de gestión administrativa. Desde Hacienda, se ha enfatizado que esta política responde no solo a criterios económicos, sino también a una visión de mayor responsabilidad en el uso de los recursos del Estado. (NP-ChatGPT-Ex Ante)
