El Gobierno realizó una corrección a la baja en sus proyecciones de ingresos para 2026 en el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre, en medio de un escenario marcado por menores expectativas de recaudación tributaria y mayores necesidades de financiamiento fiscal.
Según el reporte, los ingresos totales del Gobierno Central alcanzarían los $78.814.783 millones, equivalentes al 21,7% del PIB, con un crecimiento real anual de 4,6%. La cifra representa una disminución de $347.747 millones respecto del informe anterior elaborado durante la administración de Gabriel Boric.
Uno de los principales ajustes proviene de la Ley de Cumplimiento Tributario. Mientras el informe previo proyectaba ingresos equivalentes al 0,7% del PIB, la nueva estimación reduce esa expectativa a solo 0,1% del PIB. Hacienda explicó que la recaudación observada en impuesto a la renta e IVA fue menor a la esperada y que las medidas transitorias apenas alcanzaron cerca del 18% de lo proyectado originalmente.
El informe además señala que todavía no existen métricas suficientes para evaluar el impacto de medidas vinculadas a altos patrimonios, tributación internacional y fiscalización multijurisdiccional, por lo que se optó por aplicar un ajuste prudencial a las proyecciones fiscales.
En contraste, Hacienda elevó las estimaciones de ingresos provenientes de la minería privada gracias al mayor precio esperado del cobre y a un tipo de cambio más depreciado. La recaudación minera crecería 27,6% real anual durante 2026.
La proyección del precio del cobre también fue corregida al alza, pasando desde US$5,15 a US$5,46 por libra. Esto implicaría un aumento cercano a US$1.200 millones en ingresos mineros respecto al informe anterior y de casi US$2.000 millones en comparación con las estimaciones realizadas durante la formulación del Presupuesto 2026.
Pese al mayor aporte del cobre, el Ejecutivo deberá recurrir a un mayor endeudamiento para cubrir los compromisos fiscales del próximo año. Según un análisis de Scotiabank citado en el documento, el déficit fiscal efectivo empeoró desde -1,8% a -2,4% del PIB, debido al reconocimiento de obligaciones previamente no consideradas y a menores ingresos tributarios no mineros.
La entidad financiera estimó además que las necesidades de financiamiento podrían aumentar en US$3.200 millones considerando el mayor gasto asociado al proyecto de Reconstrucción y las nuevas proyecciones fiscales.
El informe también abordó las perspectivas de crecimiento económico del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, incluyendo tres escenarios: base, pesimista y optimista. En ninguno de ellos se alcanza la meta de crecimiento de 4% comprometida durante la campaña presidencial.
En el escenario base, la economía crecería en promedio 2,2% durante el mandato y terminaría 2029 con una expansión de igual magnitud. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, sostuvo que estas cifras no incorporan todavía los efectos de las políticas pro crecimiento impulsadas por el Ejecutivo.
El escenario pesimista considera una profundización del conflicto entre Estados Unidos e Irán, con impacto en el mercado energético global, mayores precios del petróleo y menor demanda internacional por cobre, lo que afectaría las exportaciones chilenas y el consumo interno. Bajo ese contexto, el crecimiento promedio sería de 2,1%.
En tanto, el escenario optimista contempla un mayor dinamismo de la inversión gracias a medidas de competitividad tributaria y simplificación de permisos, extendidas más allá de los sectores minero y energético. En ese caso, el crecimiento promedio alcanzaría 2,8% y llegaría a 3,1% hacia el final del período presidencial. (NP-ChatGPT-La Tercera)
