Las definiciones adoptadas por el Frente Amplio durante su primer Congreso Ideológico generaron diversas reacciones entre representantes de las pequeñas y medianas empresas, especialmente luego de que la colectividad incorporara a las pymes, trabajadores por cuenta propia y cooperativas como parte de la base social que busca representar. En el documento aprobado, el partido también se definió como una fuerza socialista y reafirmó el feminismo como uno de sus ejes programáticos.

En materia económica, la colectividad planteó una nueva relación con la generación de riqueza, señalando que pretende representar con autonomía a trabajadores, micro, pequeñas y medianas empresas, cooperativas y emprendedores, manteniendo al mismo tiempo diálogo con otros sectores productivos para impulsar acuerdos orientados a mejorar la calidad de vida de la población.

El presidente de la Multigremial Nacional de Emprendedores, Juan Pablo Sweet, manifestó sus reparos frente al cambio de enfoque. Afirmó que durante la administración encabezada por el Frente Amplio las pymes no ocuparon un lugar prioritario y sostuvo que varias de las reformas impulsadas en ese período incrementaron los costos laborales y la incertidumbre para los emprendedores.

Sweet también cuestionó que dirigentes del oficialismo destaquen ahora el papel de las pymes, recordando que, a su juicio, respaldaron un proceso que derivó en graves perjuicios para miles de pequeños comercios durante el estallido social. Agregó que el sector requiere medidas concretas para fomentar el crecimiento, la inversión y la contratación, más que un reconocimiento en una instancia partidaria.

Asimismo, señaló que si el cambio de postura responde a una convicción real, este debería ir acompañado de una autocrítica respecto de las decisiones que afectaron al sector y de un respaldo efectivo a iniciativas destinadas a fortalecer a las empresas de menor tamaño, las que representan la amplia mayoría del tejido empresarial del país.

Desde la Asociación de Emprendedores de Chile (Asech), su presidente, Jorge Welch, valoró que el papel de las pymes sea considerado por distintos sectores políticos. Sin embargo, expresó dudas sobre la credibilidad del nuevo discurso del Frente Amplio, argumentando que la colectividad promovió anteriormente políticas que, según afirmó, tuvieron efectos negativos sobre el emprendimiento.

En tanto, el presidente de la Confederación Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa (Conapyme), Héctor Sandoval, indicó que las pymes suelen estar presentes en los discursos políticos, especialmente en períodos electorales. No obstante, sostuvo que habría sido deseable que el reconocimiento a las diferencias entre las pequeñas empresas y el gran empresariado se hubiera traducido en políticas concretas durante el gobierno del Frente Amplio.

Sandoval agregó que el desafío ahora es que las declaraciones se reflejen en acciones como la simplificación de normas regulatorias y tributarias, un mayor acceso al financiamiento y a las compras públicas, además de una participación obligatoria de los gremios pymes en las discusiones sobre reformas laborales y económicas. Finalmente, señaló que el sector está dispuesto a dialogar, pero espera que sus demandas se traduzcan en hechos y no solo en planteamientos políticos. (NP-ChatGPT-Emol)